ALFIL NEGRO

271
ALFIL NEGRO
ALFIL NEGRO

La Rifa del Tigre

Oscar D. Ballinas Lezama

Ni duda cabe que los problemas de la falta de agua, la inseguridad y de suficientes carros recolectores de basura siguen siendo el ‘talón de Aquiles’ de todas las administraciones en los municipios de la Costa, sobre todo en Tapachula donde por su ubicación geográfica, puede considerársele ‘la joya de la corona’ del Gobierno chiapaneco.
El problema de la escasez de agua rodada en la otrora Perla del Soconusco, se ha venido sufriendo por la falta de inversión de los tres niveles de Gobierno en una obra que durante años la han considerado prioritaria y que por angas o por mangas, nadie le ha querido ‘entrar al toro’; el argumento ha sido que su costo consumiría gran parte del presupuesto que cada trienio se otorga a estos municipios.
Desde hace cuatro trienios los Alcaldes en turno han dejado en claro que el dinero de los ingresos, aunado a los recursos federales y estatales que reciben, no son suficientes para construir una planta receptora que no dependa de la CFE, así como para rehabilitar la red de tubería y drenaje que data de hace poco más de 40 años.
Para nadie es secreto que la red de tubos del agua rodada y el sistema de drenajes se encuentran en un estado muy lamentable; amén de provocar fugas que se filtran con el agua rodada que sirve a la población para bañarse y lavar sus utensilios de cocina, provocando infinidad de veces enfermedades gastrointestinales y de la piel.
Es urgente que las autoridades de los tres niveles de Gobierno, apuntaladas por los representantes populares y la misma sociedad, se organicen para encontrar la solución al constante desabasto de agua; tomando en cuenta que sin el vital líquido ninguna sociedad sobrevive y mucho menos puede aspirar al progreso.
Por otro lado, el flagelo de la inseguridad le está pegando duro a los municipios fronterizos, no obstante el esfuerzo y la voluntad del gobernador Manuel Velasco Coello y sus funcionarios encargados de brindar seguridad a la población, incluyendo a las corporaciones policiacas federales, que hasta ahora no han dado ‘pie con bola’ y la delincuencia sigue avanzando.
Nos queda claro que al abrirle las puertas a los extranjeros de Centroamérica ha sido un ‘arma de dos filos’ porque no todos los que entran a este país por la frontera sur vienen en son de paz y buena voluntad, una gran mayoría lo hace por desesperación al no encontrar fuentes de trabajo en sus naciones, otros se están aprovechando de las leyes creadas para su protección, y se han dedicado a delinquir.
Por si fuera poco, el Gobierno Federal, que siempre nos había mantenido olvidados y marginados, tratando a los soconusquenses como ciudadanos de quinta categoría; ahora decidió voltear los ojos un poco a esta región, anunciando con bombos y platillos que aquí establecerá una Zona Económica Especial, la que aseguran será la panacea para el desarrollo económico de los chiapanecos.
Sin embargo, por otro lado, construyó en el corredor económico del Soconusco, un Cefereso en el que está encerrando a todos los reos más peligrosos del país, quienes al ser trasladados al municipio de Villa Comaltitlán, a menos de una hora de Tapachula y la frontera con Guatemala, la mayoría de estos reclusos han sido seguidos por sus familias o cómplices que siguen libres, consecuentemente, se presume que éstas personas al no tener un trabajo honesto para sobrevivir y ayudar a sus familiares encarcelados, también no les queda más remedio que delinquir.
En cuanto al servicio de limpia, el sol no se puede tapar con un dedo y la falta de suficientes vehículos para la recolección de la basura tampoco se puede negar, otro de los flagelos que los municipios costeños sufren, sobre todo el que se le ha considerado ‘la capital económica de Chiapas’; de ahí la necesidad también de trabajar en forma conjunta, autoridades, representantes populares y el pueblo, para solucionar la adquisición de no menos unos 45 camiones recolectores, lo que a ‘ojo de buen cubero’ se estaría hablando de más de 46 millones de Pesos.
Veremos que dicen los próximos candidatos a las alcaldías, sobre la forma en que pueden solucionar estos problemas, si es que acaso ameritan su atención en los proyectos y promesas que hagan con los electores; van por la rifa del tigre y deben saber cómo van a domarlo; eso es lo que el pueblo debería exigirles para después no estar llorando por lo que no saben defender como hombres y mujeres bien nacidos en estas todo paridoras tierras.