• Cientos de migrantes, principalmente procedentes de Honduras y otros países, partieron del parque Bicentenario.
Tapachula, Chiapas, 27 de septiembre de 2026.— Bajo una intensa lluvia y con el propósito de continuar su recorrido hacia el norte de México, alrededor de 300 personas migrantes que integran la caravana denominada “Fe y Esperanza en Dios” salieron esta tarde del parque Bicentenario de Tapachula.
Fue alrededor de las 17:20 horas cuando el contingente comenzó a caminar por las calles de la ciudad para dirigirse hacia la carretera federal de la costa, en una nueva etapa de su recorrido migratorio.
Hombres, mujeres, jóvenes y familias avanzaron con mochilas y algunas pertenencias, enfrentando las condiciones climatológicas adversas mientras buscan una oportunidad para mejorar sus condiciones de vida y las de sus familias.
Entre los integrantes de la caravana se encuentran personas que, de acuerdo con sus propios testimonios, han sido deportadas desde Estados Unidos por autoridades migratorias y regresadas a sus países de origen. Algunos decidieron emprender nuevamente el camino con la expectativa de encontrar mejores oportunidades laborales y reunirse con familiares que permanecen en territorio estadounidense.
El contingente contempla avanzar por la región Costa de Chiapas y buscar espacios para pernoctar en municipios como Huehuetán, Huixtla y otras localidades de la zona, dependiendo de las condiciones del trayecto y de sus posibilidades.
La salida de la caravana se realizó con presencia y resguardo de elementos de corporaciones de seguridad de los ámbitos municipal, estatal y federal, quienes acompañaron el desplazamiento para mantener vigilancia durante el tránsito del grupo.
El avance ocurre en medio de una realidad compleja para quienes atraviesan la frontera sur de México: familias que dejan sus comunidades de origen impulsadas por necesidades económicas, reunificación familiar y la búsqueda de condiciones de vida más dignas.
Mientras la lluvia acompañaba sus primeros kilómetros, la caravana volvió a poner en las calles de Tapachula el rostro humano de la migración: personas que, con pocas pertenencias y mucha incertidumbre, continúan caminando en busca de un lugar donde puedan construir un futuro para ellas y sus familias. EL ORBE/ Ernesto L. Quinteros.




