Mini Casinos se Apoderan Nuevamente de Tapachula; Fomentan el Vicio en los Niños, Jóvenes y Adultos

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Adultos Mayores y Hasta Migrantes Quedan en la Ruina Apostando su Dinero.

* OPERAN EN MERCADOS, PASILLO DE TIANGUIS Y TODO EL CENTRO DE LA CIUDAD.

Tapachula, Chiapas; 12 de octubre.- Cientos, quizá miles, minicasinos o máquinas tragamonedas operan de manera impune por toda la ciudad y en donde la mayoría de los que apuestan son menores de edad y jóvenes de escasos recursos económicos que sueñan con obtener un dinero adicional, pero al final lo pierden todo, con la complacencia de las mismas autoridades.
Esas máquinas de juegos de azahar están instaladas principalmente en la vía pública, además de los mercados Sebastián Escobar y San Juan, sin que nadie les ponga orden y control.

Incluso los Niños se Envician en las Máquinas Tragamonedas.

Es en Tapachula, donde las autoridades federales y municipales han dejado que operen sin problema alguno, donde los más afectados son los niños que aprenden un vicio, además de los incautos que llegan a entregar su dinero.,
José Elmer Aquiahuatl Herrera, presidente de la Asociación de Comerciantes Establecidos y Propietarios de Inmuebles de Tapachula (ACEPITAP), indicó en entrevista para EL ORBE que, a pesar de que no es oneroso el gasto como se pudiera pensar para algunos, este ingreso que se gasta en las maquinas son parte del sustento familiar.
El empresario, dijo desconocer si este tipo de maquinitas están reguladas e incluso se ha visto que en ocasiones se hicieron operativos para levantarlas, pero esas acciones fueron suspendidas y ahora los minicasinos están por todas partes operando a plena luz del día.
Además, añadió que se debe dar a conocer bajo que esquema están operando y si la ley lo regula o cual es el sistema en el que están trabajando.
Ese tipo de juegos, recalcó, no aportan nada a la sociedad y casi siempre se pierde mucho más de lo que se pueda ganar, por lo que para los ciudadanos no hay ningún beneficio, ya que generan una falsa expectativa.
De acuerdo al sector empresarial esas máquinas fomentan la adicción en los menores, lo cual puede ser más perjudicial para la mente de los niños y adultos al perder sus recursos.
Hay dependencias federales que deberían encargarse de esa situación, pero muchas de las autoridades están tan rebasadas que han dejado de hacer sus responsabilidades.
Además, que las dependencias encargadas deben averiguar no solo si cuentan con los permisos correspondientes, sino también por qué las autoridades dejaron de hacer su trabajo en ese tema, y quiénes están detrás de las millonarios ganancias que dejan las maquinitas.
Se desconoce cuánto pagan los propietarios de esos juegos a los administradores de los mercaos para invadir pasillos, estacionamientos y locales, sin problema alguno, y si ese recurso entra a las arcas del erario. ¿Qué hace la presidenta de Tapachula, Rosy Urbina Castañeda para frenar esta situación? EL ORBE / Nelson Bautista