*Podrían Conformar Caravanas en las Próximas Semanas.
Tapachula, Chiapas, 1 de septiembre de 2026.- Ante las dificultades que enfrentan cientos de migrantes para regularizar su situación en la frontera sur, nuevos grupos estarían optando por rutas alternas que atraviesan comunidades de la Sierra de Chiapas, en un intento por continuar su desplazamiento hacia el centro y norte del país.
Luis García Villagrán, del Centro de Identificación Humana, señaló que principalmente migrantes centroamericanos han comenzado a utilizar caminos distintos a las tradicionales caravanas, mientras que ciudadanos cubanos y haitianos permanecen en Tapachula a la espera de respuestas de las autoridades migratorias.
Explicó que algunos migrantes avanzan por la vía del tren y posteriormente se internan hacia la zona serrana, utilizando caminos que conectan con distintos municipios de Chiapas y que eventualmente permiten continuar hacia otros estados del país.
El activista advirtió que estas rutas representan un riesgo para la población migrante, debido a las condiciones de aislamiento y a la posible presencia de grupos delictivos. Señaló que la movilidad humana continúa pese a los controles institucionales y cuestionó la capacidad de las autoridades para atender de manera integral el fenómeno.
Consideró que el problema migratorio no desaparecerá y que, por el contrario, podría intensificarse durante los próximos meses debido a las deportaciones y a la llegada de nuevas personas procedentes de distintos países de América Latina.
En este contexto, advirtió que Tapachula podría enfrentar una mayor presión social y económica si no se implementan políticas públicas coordinadas entre los tres niveles de gobierno.
La presencia de población migrante genera necesidades adicionales de alojamiento, alimentación, salud, transporte y seguridad, mientras que sectores comerciales y de servicios deben enfrentar los efectos de una movilidad que se mantiene constante.
Ante este escenario, llamó a las autoridades a abandonar las respuestas improvisadas y atender la movilidad humana con sensibilidad, coordinación institucional y políticas públicas que permitan evitar que Tapachula continúe concentrando los costos sociales y económicos de un fenómeno de carácter regional. EL ORBE/ Ernesto L. Quinteros.




