* INTEGRANTES DE LA CARAVANA “SUEÑOS SIN FRONTERAS” ABANDONARON TAPACHULA PARA ENCONTRAR MEJORES CONDICIONES DE VIDA Y OPORTUNIDADES LABORALES EN MÉXICO.
* Los Extranjeros Enfrentan Enfermedades, Lesiones en los Pies, Altas Temperaturas y Lluvias Durante su Travesía por Chiapas.
* El Contingente Tiene Previsto Continuar su Camino Hacia Oaxaca Hasta Llegar a la Ciudad de México.
Arriaga, Chiapas; 5 de Septiembre del 2026.- El cansancio comienza a cobrar factura a los integrantes de la caravana migrante “Sueños sin Fronteras”, quienes avanzan por la carretera Panamericana rumbo al municipio de Arriaga, en medio de enfermedades, lesiones en los pies, altas temperaturas y lluvias intensas que han convertido su recorrido por Chiapas en una travesía cada vez más difícil.
Hombres, mujeres y familias de distintas nacionalidades caminan divididos en varios grupos a lo largo de la carretera, luego de salir de Tapachula con la esperanza de encontrar mejores condiciones de vida y oportunidades laborales en México.
Sin embargo, el avance no ha sido sencillo. Integrantes de la caravana han denunciado la falta de atención médica y de alimentos suficientes, situación que los ha obligado a detenerse y permanecer temporalmente en espacios públicos de distintos municipios de la Costa de Chiapas, incrementando su condición de vulnerabilidad.
El primer grupo arribó el jueves a Arriaga y se trasladó al albergue para personas migrantes ubicado en la cabecera municipal, donde recibió apoyo logístico de elementos de Protección Civil y del Grupo Beta.
El rostro de la caravana refleja el desgaste acumulado después de recorrer aproximadamente 247 kilómetros desde Tapachula, algunos caminando y otros utilizando triciclos o bicicletas para reducir el esfuerzo físico.
Tras descansar algunos días, los integrantes de “Sueños sin Fronteras” tienen previsto continuar su camino hacia Oaxaca y posteriormente avanzar por Veracruz hasta llegar a la Ciudad de México.
Su objetivo no es únicamente cruzar el territorio nacional. Buscan permanecer en México y acceder a mejores condiciones para trabajar y establecerse, una vez que puedan concluir sus procesos de regularización migratoria.
Mientras la caravana avanza, cada kilómetro representa un desafío físico y humano. Detrás de las cifras migratorias hay personas que enfrentan hambre, agotamiento, enfermedades y la incertidumbre de un largo camino, pero también la esperanza de construir una vida con mayores oportunidades. EL ORBE/ Ernesto L. Quinteros




