*Les Ofrecen Permiso Provisional de 30 Días.
Arriaga, Chiapas, 8 de septiembre de 2026.- La caravana migrante Sueños sin Frontera 2026, que partió de Tapachula y recorrió más de 250 kilómetros por territorio chiapaneco con la intención de llegar a la Ciudad de México, se desintegró este martes en el municipio de Arriaga, luego de alcanzar acuerdos con el Instituto Nacional de Migración (INM).
Las personas migrantes, principalmente procedentes de Haití, Venezuela y países de Centroamérica, aceptaron el ofrecimiento de un permiso provisional con vigencia de 30 días, con el cual podrán abandonar el estado de Chiapas y trasladarse por sus propios medios hacia la Ciudad de México u otras entidades del norte del país.
El recorrido estuvo marcado por el desgaste físico de los migrantes, quienes enfrentaron jornadas bajo el sol, lluvias, largas caminatas y enfermedades. La caravana, que inició con alrededor de 600 personas en Tapachula, se redujo a un grupo aproximado de 400, debido a que algunos migrantes optaron por entregarse ante las autoridades, mientras otros decidieron continuar su camino de manera independiente.
En Arriaga, los integrantes de la caravana tenían previsto descansar algunos días para recuperarse y posteriormente continuar su recorrido hacia Oaxaca, Veracruz y Puebla, con la expectativa de llegar finalmente a la capital del país en busca de oportunidades laborales y alternativas para regularizar su situación migratoria.
La desintegración de Sueños sin Frontera 2026 ocurre luego de que otras caravanas que han partido de la frontera sur también modificaran o interrumpieran su recorrido tras establecer acuerdos con las autoridades migratorias.
Para los migrantes, el permiso representa una alternativa para continuar su camino sin exponerse nuevamente a largas jornadas a pie, aunque también implica abandonar la organización colectiva que les brindaba acompañamiento y protección durante el trayecto.
La caravana deja nuevamente sobre la mesa el desafío humanitario que representa la movilidad migratoria en la frontera sur de México, donde cientos de personas continúan buscando seguridad, empleo y una oportunidad para construir una vida digna. EL ORBE/ Ernesto L. Quinteros.




