*- Diversas Escuelas e Integrantes del Ejército y Marina Recorrieron las Principales Calles de Tapachula
*- Junto a la Sociedad Compartieron el Honor de Recordar una Fecha Fundamental en la Historia Nacional.
Tapachula, Chiapas; 16 de septiembre de 2026.- Bajo un cielo que acompañó el paso firme de las instituciones y con las calles convertidas en punto de encuentro para cientos de familias, Tapachula conmemoró el 216 aniversario del inicio de la Independencia de México con un desfile marcado por el orden, la participación ciudadana y, sobre todo, por un ambiente de calma y paz.
Desde temprana hora, el verde, blanco y rojo comenzaron a adueñarse de las calles. Banderas ondeando, familias reunidas, niñas y niños vestidos con motivos patrios y el sonido de las bandas de guerra dieron forma a una jornada en la que el orgullo de ser mexicanos se expresó más allá de los discursos: se vivió en comunidad.
El Teniente Coronel de Caballería Rigoberto Vega Martínez, segundo comandante del Cuarto Regimiento de Caballería, destacó la participación de las distintas instituciones que hicieron posible esta celebración.
También participaron 160 elementos de la Secretaría de Marina Armada de México, 36 integrantes del Instituto Nacional de Migración, 102 elementos de la Secretaría de Seguridad Pública Municipal, además de personal de Cruz Roja, Bomberos y Protección Civil.
Pero el desfile también tuvo un rostro profundamente social. Tres mil 400 alumnos y docentes de 13 planteles educativos llenaron las calles de entusiasmo, acompañados por 120 integrantes del Pentatlón. La presencia de 25 jinetes, cinco escaramuzas y 30 caballos de asociaciones de charros aportó una estampa tradicional que recordó las raíces y costumbres que forman parte de la identidad nacional.
Cinco canes, 64 vehículos, ocho motocicletas y cinco bicicletas completaron el despliegue de participantes.
Más allá de las cifras, el desfile dejó una imagen significativa: instituciones y sociedad compartiendo un mismo espacio para recordar una fecha fundamental de la historia nacional.
Familias enteras observaron el paso de los contingentes, mientras los aplausos acompañaban a estudiantes, elementos de seguridad, personal de auxilio y representantes de las Fuerzas Armadas.
La jornada concluyó sin novedad, en un ambiente de tranquilidad y convivencia, demostrando que las celebraciones patrias también pueden ser espacios para fortalecer los lazos comunitarios, reconocer el trabajo de quienes sirven a la sociedad y transmitir a las nuevas generaciones el valor de la historia.
Entre uniformes, caballos, banderas y voces infantiles, Tapachula volvió a recordar que la Independencia no solamente pertenece a los libros: también se conmemora cuando una sociedad se reúne en paz para celebrar aquello que comparte. EL ORBE/ JC.




