*Científica Entrega Reconocimiento haDestacado Cirujano Tapachulteco
Cancún, Quintana Roo; 20 de Septiembre del 2026.- Entre reconocimientos, recuerdos y palabras que fueron más allá de la técnica médica, el doctor José Ricardo Naumann Flores recibió un homenaje a su trayectoria dentro de la cirugía de columna, en el marco del XXVI Congreso de la Asociación Mexicana de Cirujanos de Columna (AMCICO).
El reconocimiento representó también un momento para mirar hacia atrás y recordar los años en los que un grupo de especialistas comenzó a construir una asociación destinada a fortalecer la investigación, la formación médica y la difusión de los avances de la cirugía de columna mexicana.
Naumann Flores fue socio fundador de AMCICO y presidió la Asociación durante el periodo 2002-2003.
Durante su gestión se impulsó la realización del primer Congreso Nacional en Tuxtla Gutiérrez, Chiapas, y posteriormente el segundo encuentro en Acapulco. Aquellos primeros pasos forman parte de la historia de una organización que nació en Guadalajara, en diciembre de 1997, con el propósito de promover el estudio científico y llevar al mundo los avances de la cirugía de columna desarrollada en México.
Décadas después, frente a colegas reunidos en Cancún, el cirujano recibió el reconocimiento con gratitud, pero decidió convertir ese momento en algo más profundo: una reflexión sobre lo que significa ejercer la medicina.
Habló del quirófano como un espacio donde conocimiento, precisión y experiencia se encuentran; donde el cirujano debe mantener la concentración, tomar decisiones bajo presión y convertir años de preparación en movimientos precisos.
Pero, sobre todo, recordó que detrás de cada cirugía existe una persona, una historia y una vida que espera recuperar su movilidad, disminuir su sufrimiento y continuar con sus proyectos.
Para Naumann Flores, el éxito no puede medirse únicamente en instrumentos utilizados o procedimientos realizados. Se encuentra también en la capacidad de devolver al paciente la posibilidad de recuperar su propio flujo vital, respetando su dignidad y comprendiendo la dimensión humana de su enfermedad.
En su mensaje, destacó cuatro pilares que, a su juicio, deben acompañar al auténtico cirujano de columna: conocimiento riguroso, respeto por la dignidad y la vida, cuidado continuo y responsabilidad absoluta.
Así, el homenaje trascendió el reconocimiento a una trayectoria profesional. Fue también un encuentro con una idea esencial: la medicina alcanza su verdadera dimensión cuando la ciencia y la tecnología están al servicio de las personas.
Y desde esa mirada, el doctor Ricardo Naumann Flores cerró su intervención reivindicando una vocación que, después de tantos años, permanece intacta: servir, compartir el conocimiento y cuidar al ser humano que existe detrás de cada paciente. EL ORBE/ Ernesto L. Quinteros




