*- Tras Cruzar de Manera Ilegal por el Río Suchiate, Recorrieron 30 Km Para Llegar a Tapachula.
*- Tienen Previsto Conformar una Mega Caravana Para Partir Hacia el Centro del País.
*- Tomaron las Instalaciones del Parque Bicentenario Como Campamento Improvisado.
*DECENAS DE FAMILIAS VIENEN HUYENDO DE LA POBREZA EXTREMA, FALTA DE EMPLEO Y LA VIOLENCIA EN HONDURAS.
Tapachula, Chiapas, 24 de septiembre de 2026.— Cansados tras recorrer alrededor de 30 kilómetros bajo el intenso sol y la lluvia propia de la temporada, cientos de personas migrantes que integran la caravana denominada “Fe y Esperanza” llegaron este jueves a Tapachula por la noche y madrugada, luego de ingresar por el municipio de Suchiate, procedentes de Guatemala.
El contingente, integrado principalmente por personas de origen hondureño y de otras nacionalidades, partió hace unos días de San Pedro Sula, Honduras, desde donde inició su recorrido hacia México. Posteriormente atravesó territorio guatemalteco hasta llegar durante las primeras horas de este jueves a la frontera sur mexicana.
Tras cruzar hacia territorio nacional por Suchiate, los migrantes comenzaron su caminata por la carretera federal que comunica con Tapachula. Durante el trayecto enfrentaron condiciones climáticas adversas, además del cansancio acumulado por las largas jornadas de desplazamiento.
En la caravana viajan familias completas, entre ellas mujeres, niñas, niños y personas adultas mayores, quienes avanzan con las pertenencias que han logrado conservar durante su recorrido.
A su arribo, los integrantes de la caravana se concentraron en el parque Bicentenario, ya en horas de la noche y madrugada, donde permanecen temporalmente para descansar y recuperar fuerzas antes de definir su siguiente movimiento.
De acuerdo con organismos defensores de los derechos humanos que han dado seguimiento al contingente, los migrantes tienen previsto permanecer poco tiempo en Tapachula y posteriormente continuar caminando en caravana por la región de la costa de Chiapas, con la intención de avanzar hacia otros puntos del país y posteriormente dirigirse a la frontera norte.
Durante su estancia en Tapachula, organizaciones no gubernamentales, iglesias y grupos de apoyo han acudido al parque Bicentenario para proporcionar alimentos, agua y algunos víveres a las familias migrantes.
Asimismo, elementos de corporaciones de seguridad de los tres órdenes de gobierno mantienen presencia en la zona y en distintos puntos de la ruta, con labores de vigilancia y resguardo.
La caravana “Fe y Esperanza” representa un nuevo flujo migratorio que llega a la frontera sur de México, en un recorrido que para sus integrantes está marcado por el cansancio, la incertidumbre y la búsqueda de mejores condiciones de vida y oportunidades para sus familias.
El principal motivo para salir de sus lugares de origen en Sudamérica, por parte de estas familias, es la falta de empleo y oportunidades de mejores condiciones de vida. Así como la gran mayoría viene huyendo de la violencia, la inseguridad y la pobreza extrema. EL ORBE/ Ernesto L. Quinteros.




