*El Cambio Desfavorable del Peso Desanimó a los Chapines.
Tapachula, Chiapas; 19 de Septiembre de 2026.- Con el inicio de la cosecha de café, el sector cafetalero del Soconusco enfrenta un escenario de incertidumbre ante la creciente escasez de mano de obra, situación que amenaza con complicar la recolección del grano en las fincas de la región.
Ismael Gómez Coronel, productor de café, señaló que uno de los principales problemas que enfrentan actualmente los cafeticultores es la disminución de trabajadores provenientes de Guatemala, quienes durante décadas han participado de manera importante en las labores de corte durante la temporada de cosecha.
La diferencia en la paridad entre el Quetzal y el Peso Mexicano ha reducido el atractivo de venir a trabajar a las fincas del Soconusco, debido a que los jornaleros guatemaltecos pueden obtener mejores ingresos al permanecer en su país, dijo.
Anteriormente, recordó, era común observar una importante movilización de trabajadores centroamericanos hacia las zonas cafetaleras durante estas fechas. Las fincas de menor tamaño podían reunir alrededor de 200 jornaleros, mientras que las de mayor extensión llegaban a concentrar entre 1 mil y 2 mil trabajadores.
A este escenario se suma la salida de trabajadores mexicanos, quienes también han optado por trasladarse hacia entidades del norte del país e incluso a Estados Unidos, en busca de mejores oportunidades económicas y condiciones de vida.
Esta combinación de factores está modificando la dinámica tradicional del campo y dejando a las fincas con menos personal para realizar las labores agrícolas.
La situación se agrava por los efectos de la sequía y las condiciones climáticas adversas que han afectado a los cafetales, advirtió.
Los productores mantienen una gran incertidumbre sobre el comportamiento de las lluvias y el desarrollo de la próxima floración, elementos fundamentales para determinar el volumen de producción.
Existen fincas que anteriormente alcanzaban cosechas de alrededor de 6 mil 500 quintales y que actualmente apenas llegan a mil 600, señaló, reflejando la reducción que ha experimentado la actividad.
Ante este panorama, el sector cafetalero enfrenta el reto de garantizar trabajadores suficientes para la cosecha, recuperar la productividad de las plantaciones y generar condiciones que permitan mantener a la población rural en sus comunidades.
Los productores consideran necesario fortalecer los apoyos al campo y establecer estrategias que permitan hacer nuevamente atractivo el trabajo agrícola, ante una problemática que no solamente está relacionada con la producción, sino también con la migración y las condiciones económicas de las familias rurales. EL ORBE/Nelson Bautista




