Tapachula, Chiapas; 26 de Septiembre del 2026.- La prohibición del uso de teléfonos celulares en las escuelas debe ir acompañada de una estrategia integral de educación tecnológica, advirtió el maestro David Guzmán, representante de la Secretaría General de la Contraloría al interior de la Sección 40 del SNTE, quien consideró que el magisterio no necesariamente se opone a regular el uso de estos dispositivos, pero sí cuestiona que se pretenda resolver el problema únicamente mediante restricciones.
De acuerdo con el docente, la medida anunciada para entrar en vigor el 3 de noviembre de 2026 contempla restricciones al uso de celulares en los planteles, particularmente en educación básica.
Sin embargo, sostuvo que entre los trabajadores de la educación existe la percepción de que debió realizarse previamente un proceso de consulta con los maestros y las comunidades escolares para determinar si la respuesta debía ser una prohibición total o una regulación de los dispositivos y las redes sociales.
Uno de los principales problemas, señaló, es la falta de infraestructura. Mientras se pretende limitar el uso de dispositivos personales, una gran cantidad de escuelas carece de acceso adecuado a internet, situación que afecta especialmente a planteles como las telesecundarias, donde la conectividad puede ser fundamental para complementar los procesos de enseñanza.
El representante magisterial cuestionó que se anuncien programas de conectividad sin que necesariamente exista el servicio en las comunidades escolares. A ello se suma, dijo, la necesidad de capacitar a los propios docentes para enfrentar los retos que plantea la tecnología y, particularmente, la inteligencia artificial.
La discusión, consideró, no debería reducirse a celular sí o celular no, sino a cómo preparar a los estudiantes para convivir responsablemente con la tecnología. Los algoritmos de las redes sociales pueden conducir a contenidos alejados de fines educativos, mientras que las plataformas digitales también representan riesgos relacionados con engaños, extorsiones y otros delitos.
Por ello, el llamado del magisterio es a que cualquier política de restricción tecnológica sea acompañada de computadoras, internet funcional, materias de formación digital y capacitación docente.
De lo contrario, advirtió, se corre el riesgo de prohibir una herramienta sin ofrecer a las escuelas alternativas reales para desarrollar las competencias tecnológicas que actualmente exige la educación. EL ORBE/ Ernesto L. Quinteros




