*Tanto Para Solicitudes Pendientes Como Para Nuevas.
Nueva York, EU.; 7 de Agosto.- La administración de Donald Trump endureció los procedimientos para la obtención de beneficios migratorios al ampliar el uso de pruebas de ADN para verificar relaciones familiares, en una nueva medida destinada a reforzar los controles sobre las solicitudes de inmigración.
El Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos (USCIS por sus siglas en inglés) actualizó su Manual de Políticas para instruir a sus funcionarios a recomendar pruebas de ADN cuando los documentos presentados para acreditar un vínculo biológico no estén disponibles, sean considerados poco confiables o resulten insuficientes para demostrar la relación alegada.
La nueva política entró en vigor de inmediato y se aplica tanto a solicitudes pendientes como a las presentadas desde el 5 de agosto.
Según el organismo, el análisis genético seguirá siendo voluntario y constituye una forma adicional de prueba, no un requisito obligatorio.
Hasta ahora, los funcionarios solo podían recomendar un examen de ADN después de concluir que tanto las pruebas primarias como las secundarias eran insuficientes. Con la nueva directriz, bastará con que la documentación principal no exista, no pueda obtenerse o genere dudas sobre su autenticidad para que se proponga el análisis genético como evidencia complementaria.
El USCIS no especificó qué categorías migratorias se verán más afectadas, aunque la medida alcanza a todos los beneficios cuya aprobación dependa de demostrar una relación familiar, como peticiones de residencia permanente, determinadas visas de inmigrante, procesos de reunificación familiar y algunos ajustes de estatus.
La agencia explicó que la actualización busca alinearse con la Orden Ejecutiva 14165, firmada por Trump tras regresar a la Casa Blanca, que instruye al Departamento de Seguridad Nacional a utilizar «toda la tecnología y los procedimientos disponibles» para verificar la autenticidad de los vínculos familiares alegados por los inmigrantes.
Durante su primer mandato, Trump ya había impulsado un endurecimiento de este tipo de controles. En 2018, el USCIS modificó su política para facilitar el uso de pruebas de ADN en casos relacionados con hermanos y medios hermanos, mientras que en la frontera el gobierno recurrió a exámenes genéticos para detectar posibles casos de fraude o tráfico de menores.
La nueva decisión se inscribe en la estrategia más amplia de la Casa Blanca para reforzar el sistema migratorio mediante mayores verificaciones documentales y biométricas, en paralelo con el aumento de deportaciones, el endurecimiento de los controles fronterizos y las restricciones para acceder a distintos beneficios migratorios impulsadas por la administración republicana. Sun





