Tonalá, Chiapas; 24 de Agosto.- Luego de años de deterioro y acumulación de sedimentos que han afectado la actividad pesquera, este lunes llegó a Tonalá una tercera draga que será utilizada para realizar trabajos de desazolve en la zona de lagunas y esteros de este municipio.
La nueva maquinaria se suma a otras dos dragas que actualmente realizan trabajos en los municipios de Acapetahua y Pijijiapan, como parte de una estrategia para recuperar los sistemas lagunarios de la Costa y el Soconusco.
El objetivo es recuperar la capacidad hidráulica de estos ecosistemas, mejorar la circulación y el intercambio de agua entre las lagunas y el mar, y favorecer nuevamente el ingreso y reproducción de especies marinas que representan el sustento de cientos de familias dedicadas a la pesca.
En Tonalá, los trabajos beneficiarán directamente a más de 10 cooperativas pesqueras de comunidades como Vuelta Rica, Valle del Sol, Las Manzanas, Miguel Hidalgo y Las Granjitas, de acuerdo con la información difundida por el Gobierno del Estado.
La intervención ocurre en medio de una fuerte crisis para el sector pesquero chiapaneco. Autoridades estatales han señalado que la baja productividad de los sistemas lagunarios, el cambio climático y otros factores han reducido las capturas, mientras que embarcaciones provenientes de estados del norte realizan importantes volúmenes de pesca en las costas de Chiapas.
La Secretaría de Pesca estima que embarcaciones foráneas extraen anualmente entre 8 mil y 10 mil toneladas de camarón de las costas chiapanecas, con un impacto económico calculado entre mil 200 y mil 500 millones de Pesos que terminan en otras entidades.
Con la llegada de esta tercera draga, las autoridades buscan que el desazolve permita recuperar la productividad de los sistemas lagunarios y, con ello, fortalecer nuevamente la economía de las comunidades pesqueras de la Costa de Chiapas.
El reto ahora será que los trabajos de rehabilitación no se limiten al retiro de sedimentos, sino que sean acompañados de acciones ambientales que eviten que el azolve vuelva a afectar estos ecosistemas.ELORBE/Martha Guillén




