Ciudad de México, junio 17.- El cielo de la Ciudad de México amaneció azul, pero conforme avanzó el día algo comenzó a cambiar. Poco a poco, las calles, los alrededores del Coloso de Santa Úrsula adquirieron un tono amarillo intenso.
Desde el silbatazo inicial, la afición cafetalera hizo su parte. Cantó, saltó y empujó a los dirigidos por Néstor Lorenzo. Sin embargo, en el terreno de juego la historia fue distinta. Uzbekistán, debutante mundialista, fue un acertijo difícil de resolver.
El primer aviso llegó al minuto 17 con un disparo de Jhon Arias que provocó un rugido prematuro en las tribunas.
Más tarde apareció Luis Díaz, quien recibió un pase profundo y sacó un zurdazo que estremeció el poste. El gol permaneció atrapado en la garganta hasta que llegó el minuto 40.
Daniel Muñoz apareció dentro del área, y casi cayéndose, conectó el balón con la pierna derecha para el 1-0 parcial.
En la segunda mitad Uzbekistán encontró premio tras una jugada encabezada por Eldor Shomurodov. Camilo Vargas no logró controlar el disparo y Abbosbek Fayzullaev aprovechó para el 1-1.
Apenas unos minutos después, Díaz apareció en el área para definir con categoría luego de una asistencia de Gustavo Puerta. Para poner el último clavo en el ataúd, Jaminton Campaz cerró con broche de oro con un testarazo letal. SUN





