*- Los Comandados por el “Vasco” Aguirre Golearon 3-0 a la Selección de Chequia
*- 6 Goles a Favor y Ninguno en Contra Colocan a México Entre las Mejores Selecciones del Mundial
*- El Próximo Martes se Medirá Ante Escocia, Cabo Verde o Arabia Saudita.
*LA SELECCIÓN MEXICANA GANÓ SUS TRES PARTIDOS DE GRUPO, LOGRANDO 9 PUNTOS POR PRIMERA VEZ EN SU HISTORIA, ACCEDIENDO COMO LÍDER A DIECISEISAVOS DE FINAL.
Ciudad de México, junio 24.- Lo que ha provocado la Selección Mexicana en el país y gran parte de Estados Unidos va más allá del jugar bonito. El equipo de Javier Aguirre está muy lejos de la espectacularidad, pero muy cerca de los buenos resultados.
El Tricolor goleó (3-0) a República Checa, para sumar tres puntos más y —por primera vez— finalizar una fase de grupos en Copa del Mundo de manera inmaculada. El buen futbol es lo de menos, el estadio Ciudad de México volvió a vibrar en grande.
Todo le sale al Tricolor en su casa y llegar al tercer duelo con el boleto a los dieciseisavos de final en la mano le permitió realizar rotaciones, así como brindar la oportunidad que 80 mil 824 espectadores pedían para Guillermo Ochoa.
Mateo Chávez (55’), Julián Quiñones (61’) y Álvaro Fidalgo (90+4’), fueron los autores de una goleada histórica en el Azteca, que tuvo de todo, en especial emotividad en grandes racimos.
El ingreso de Ochoa se celebró tanto como un gol. Todo balón que tocaba, era motivo de aplausos y ovaciones poco vistas para un futbolista mexicano. Lamentablemente, no todo fue de 10, ya que el grito homofóbico se presentó.
Mateo, en su primera titularidad, dio un gran partido; Gilberto Mora, brilló como los grandes; Quiñones sigue encendido; Fidalgo entró de cambio y respondió. México cumplió en grande, pero ahora viene lo mejor.
Ya instalada en dieciseisavos de final y en espera de rival, la Selección Mexicana quiere seguir haciendo historia en la tercera Copa del Mundo que se disputa en casa. ¿Y si sí?
MÉXICO NO CONOCE LA DERROTA EN EL
ESTADIO AZTECA EN COPA DEL MUNDO
Con el triunfo ante República Checa (3-0) en su último partido de la fase de grupos del Mundial 2026, la Selección Mexicana hizo aún más grande su figura de imbatible en el estadio Ciudad de México, donde no conoce la derrota en sus tres antecedentes como anfitrión de la Copa del Mundo.
En 1970, México empató con la Unión Soviética en su debut ante 107 mil 160 espectadores; en su segundo partido, goleó a El Salvador (4-0) con goles de Javier Gonzalo Fragoso, Juan Ignacio Basaguren y un doblete de Javier «Cabo» Valdivia; finalmente, cerró la fase de grupos con victoria sobre Bélgica (1-0) gracias al gol solitario de Gustavo «El Halcón» Peña. Por primera vez, el Tri clasificó a la fase final de una Copa del Mundo. Sin embargo, no tuvo final feliz al ser eliminado por Italia (1-4) en el estadio Nemesio Diez de Toluca.
La segunda vez que México fue sede del Mundial, en 1986, el combinado azteca debutó con triunfo sobre Bélgica (2-1) gracias a los goles de Fernando «Sheriff» Quirarte y Hugo Sánchez; empató con Paraguay (1-1) y cerró la primera etapa con victoria sobre Irak (1-0), nuevamente gracias a la participación goleadora de Quirarte. En octavos de final, con aquel icónico gol de Manuel Negrete de tijera, el Tri se impuso (2-0) a Bulgaria, antes de despedirse en la siguiente ronda contra Alemania Federal tras caer en la definición por penaltis.
En Norteamérica 2026, la Selección dirigida por Javier Aguirre aumentó el invicto en el Coloso de Santa Úrsula con la victoria sobre Sudáfrica (2-0), gracias a los goles de Julián Quiñonez y Raúl Jiménez y con el triunfo ante República Checa. Así, el Tri aumentó su récord positivo en el antiguo a siete victorias y dos empates.
México se aseguró jugar los dieciseisavos de final (aún no conoce a su rival) en este mismo inmueble, donde todavía hay mucha historia por escribir.
LA NOCHE EN LA QUE GUILLERMO
OCHOA MUTÓ EN UNA LEYENDA
Todavía no entraba, aún realizaba sus ejercicios de calentamiento y el Estadio Ciudad de México ya ovacionaba a Guillermo Ochoa.
Memo, quien se encuentra en su sexta Copa del Mundo, recibió la oportunidad esperada. Javier Aguirre negó un día antes que fuera homenaje, que quien jugara sería por merecimiento propio.
Después del segundo gol tricolor, el de Julián Quiñones, el «Vasco» habló con él, le dio indicaciones y —de a poco— la afición en el Estadio Azteca se percató de que el ingreso se daría.
Y el momento llegó al minuto 77. Raúl Rangel dejó su lugar a Ochoa, quien entró en medio de una ovación digna de leyenda.
«¡Oe, oe, oe, Memo, Memo!», la gente no dejaba de ovacionar al meta, quien vive su sexta Copa del Mundo y la cuarta con minutos sumados. Al ingresar, Edson Álvarez le dejó la cinta de capitán.
«Este es mi club, son muchos momentos con la Selección, en eliminatorias, momentos de Mundiales, con el cariño de la gente», atinó a decir, tras el partido. «Estoy agradecido, no tengo nada más que palabras de agradecimiento con la gente, con los compañeros, con el entrenador, por dejarme vivir este último momento».
La afición y el equipo respaldaron la decisión de Aguirre. Guillermo sólo alzó las manos y agradeció al público, que se le entregó de forma impresionante.
«Fue lo más bonito», confesó. «Me voy con la cabeza en alto. El equipo sigue, pero —en lo personal— siento el vacío por haberle entregado todo a la Selección».
Al término del partido, Memo se recargó en una pierna sobre el manchón de penalti, lloró unos momentos a solas, hasta que llegó todo el equipo a abrazarlo.
Fue su noche, la noche que esperaba y que su equipo le dio como agradecimiento a lo hecho durante más de 20 años en el futbol mexicano. El colofón ideal a una velada histórica para el Tricolor. SUN






