*Productores Enfrentan Panorama Complicado.
Tapachula, Chiapas; 8 de Agosto del 2026.- El campo del Soconusco atraviesa una temporada complicada. La falta de lluvias y las elevadas temperaturas han reducido la humedad de los terrenos y obligado a los productores a posponer la siembra de diversos cultivos, generando un retraso que en algunos casos supera ya el mes.
Armando Roberto Rosales Niño, productor de sorgo y mango con más de cuatro décadas de experiencia en las actividades agrícolas de la región, explicó que las condiciones actuales han impedido cumplir con los periodos tradicionales de siembra, particularmente en cultivos como el maíz y la soya.
De acuerdo con el productor, el maíz normalmente se establece entre el 15 de abril y el 15 de mayo; sin embargo, en la zona baja de Tapachula las precipitaciones no llegaron con la regularidad necesaria para preparar y sembrar las parcelas.
El panorama es todavía más complicado para la soya. Su periodo habitual de establecimiento comprende del 25 de junio al 25 de julio, pero la falta de agua mantiene prácticamente detenidas las labores.
Rosales Niño señaló que muchos agricultores ya cuentan con la semilla y tienen preparadas sus tierras, pero no pueden arriesgarse a sembrar mientras no exista suficiente humedad en el suelo.
El productor, quien acumula más de 45 años vinculado al campo soconusquense, consideró que la intensidad y duración de la actual canícula no son comparables con las registradas en temporadas anteriores.
Recordó que anteriormente era común enfrentar periodos de alrededor de 15 días sin precipitaciones, pero este año la ausencia de lluvias se ha prolongado considerablemente, aumentando la incertidumbre entre quienes dependen directamente de la actividad agrícola.
Ante este escenario, los productores se encuentran prácticamente a la espera de que regresen las lluvias para poder avanzar con las siembras y evitar que las tierras permanezcan improductivas.
Rosales Niño lamentó además que, hasta el momento, el sector no haya recibido alternativas suficientes para enfrentar las condiciones climáticas adversas. Señaló que cada agricultor intenta sostener su actividad con los recursos que tiene disponibles, pese a las múltiples necesidades que existen en el campo.
“Es algo difícil porque hay muchas necesidades en el campo, y sin recursos no se hace nada. Se necesita dinero para todo”, expresó.
La preocupación crece entre los productores, ya que cada día de retraso representa un mayor riesgo para los ciclos agrícolas y para los ingresos de las familias que dependen de las cosechas.
Mientras las lluvias no se establezcan de manera suficiente, el campo del Soconusco continuará condicionado por el clima, con productores que mantienen listas sus semillas y parcelas, pero sin las condiciones necesarias para iniciar plenamente una nueva temporada de siembra. EL ORBE/ Ernesto L. Quinteros.





