*- A Pesar de las Dificultades y Carencias con que Operan, Siempre Están Para Auxiliar a la Población
*- Exhortan a la Población a Donar a la Institución Para que Sigan Atendiendo Emergencias Cuando se Requiera
Tapachula, Chiapas; 23 de Agosto de 2026.- El pasado 22 de agosto se conmemoró en México el Día Nacional del Bombero, una fecha para reconocer a hombres y mujeres que, con valentía y vocación de servicio, arriesgan su vida para proteger a la población. Sin embargo, en Tapachula, el reconocimiento hacia los elementos del Heroico Cuerpo de Bomberos volvió a ser, para muchos, insuficiente.
Fueron pocas las personas e instituciones que se acordaron de quienes diariamente atienden incendios, accidentes, rescates y emergencias, muchas veces con recursos limitados y bajo condiciones que ponen en riesgo su propia integridad.
Durante el rescate, la cuerda utilizada para asegurar el cuerpo se rompió y Hernán fue arrastrado por la fuerza de la corriente. Tras horas de búsqueda, su cuerpo fue localizado río abajo, cerca del Boulevard Akishino.
La tragedia provocó indignación y tristeza entre la población, particularmente porque posteriormente trascendió que la cuerda utilizada durante el operativo se encontraba muy deteriorada.
A más de dos años de aquella tragedia, el recuerdo de Hernán permanece como un llamado de atención sobre las condiciones en las que trabajan quienes forman parte del cuerpo de bomberos.
En Tapachula, los llamados “traga humo” han enfrentado históricamente dificultades para mantener la operatividad de la corporación, recurriendo a donaciones y al apoyo de la ciudadanía para contar con equipo y recursos necesarios para atender emergencias.
Por ello, el Día del Bombero no debería pasar desapercibido. Reconocer a un bombero también significa garantizarle equipo adecuado, herramientas seguras, capacitación, condiciones laborales dignas y recursos suficientes para regresar con vida a casa, con los suyos.
Hernán murió haciendo lo que sabía hacer: servir a los demás. Hoy, su memoria obliga a preguntar si como sociedad estamos haciendo lo suficiente por quienes, cada vez que suena una alarma, salen a salvar vidas.
Los bomberos no necesitan únicamente aplausos un día al año. Necesitan que no los olvidemos los otros 364 días. EL ORBE/ Ernesto L. Quinteros.





