*Maíz, Soya, Plátano y Rambután, con Pérdidas Totales.
Tapachula, Chiapas; 23 de Agosto del 2026.- La sequía y las intensas temperaturas mantienen bajo presión al sector agrícola de la región Costa-Soconusco, donde productores advierten que la falta de lluvias durante varias semanas ya provocó pérdidas en diversos cultivos y amenaza con profundizar la crisis económica de cientos de familias campesinas.
Adrián Nehemías Marroquín Alvarado, representante de productores de maíz de Frontera Hidalgo, insistió este domingo que los agricultores acumulan dos años de pérdidas y que muchos ya no cuentan con recursos para volver a sembrar. Ante este escenario, pidió a los gobiernos municipal, estatal y federal implementar acciones de emergencia para respaldar al campo.
José Manuel Ovalle Sosa, productor de Suchiate y representante de la Unión de Ejidos de ese municipio, integrada por 20 ejidos, aseguró que el sector se encuentra prácticamente en quiebra por la falta de agua. Planteó una mayor inversión en sistemas de riego tecnificado para garantizar la producción y evitar que más tierras se conviertan en improductivas.
Suchiate, donde una importante parte de la población depende del cultivo de banano y plátano macho, dijo, ya registra una reducción de entre 25 y 30 por ciento en la producción. La falta de agua y las altas temperaturas también ha disminuido la calidad del producto, provocando que una mayor cantidad sea comercializada como segunda calidad y reduciendo los ingresos de los productores.
Los efectos alcanzan además al maíz, soya, caña y rambután. Productores de maíz han tenido que sembrar nuevamente ante la pérdida de sus cultivos, mientras que la caña presenta afectaciones en su crecimiento y los rambutanes enfrentan bajos precios.
Los productores demandaron la intervención de autoridades estatales, federales y legisladores para establecer un programa emergente de apoyo al campo, además de acelerar proyectos de tecnificación del riego.
Advirtieron que la crisis agrícola tiene consecuencias sociales que van más allá de las parcelas: menor producción significa menos ingresos para las familias, menor movimiento comercial y mayor vulnerabilidad económica en las comunidades rurales.
Los campesinos señalaron que mantienen su disposición al diálogo y a realizar manifestaciones pacíficas si no son atendidos, pero insistieron en que su principal demanda es una respuesta institucional “lo más pronto posible” para evitar que la sequía y el intenso calor sigan agravando la situación del campo en la Costa y el Soconusco. EL ORBE/ JC





