Tapachula, Chiapas; 25 de Agosto de 2026.- Con el tradicional color verde, blanco y rojo comenzando a llenar las calles de Tapachula, comerciantes de artículos patrios ya se preparan para la temporada de septiembre, con productos elaborados por artesanos mexicanos y un llamado a la población a mantener viva la tradición.
Flavio Ramírez, comerciante de artículos patrios, explicó que decidieron adelantarse a las celebraciones debido a que familias, oficinas y negocios comienzan desde ahora a decorar sus espacios para las fiestas patrias.
Banderas, banderitas para vehículos, sombreros, guitarras, cornetas, silbatos, chiles mexicanos, figuras de charros y poblanas, entre otros adornos, forman parte de la mercancía que se ofrece a los tapachultecos.
El comerciante destacó que los productos provienen de diferentes comunidades del país, donde familias de artesanos trabajan durante todo el año para elaborar cada pieza. Aclaró que se trata de artículos hechos en México, muchos de ellos confeccionados y costurados de manera artesanal.
“Más que una banderita”, afirmó, los consumidores están apoyando directamente el trabajo de familias mexicanas que conservan estas tradiciones y que encuentran en septiembre una oportunidad para comercializar sus productos.
Ramírez señaló que año con año regresan a Tapachula, aunque reconoció que las ventas han disminuido en los últimos periodos. Por ello, confió en que este año la población responda y vuelva a llenar de color patrio sus hogares, establecimientos y vehículos.
Los precios buscan mantenerse accesibles. Las banderitas para carros se encuentran desde 15 y 20 Pesos; cornetas y artículos de madera entre 40 y 45 Pesos, mientras que los sombreros y banderas de mayor tamaño pueden alcanzar entre 300 y 350 Pesos.
El comerciante hizo un llamado a los tapachultecos a consumir productos nacionales y valorar el trabajo artesanal, con la expectativa de que septiembre no solo represente ventas, sino también una oportunidad para reavivar el orgullo por las tradiciones y por las manos mexicanas que las mantienen vivas. EL ORBE/ JC




