Tapachula, Chiapas; 25 de Agosto de 2026.- “El emblemático inmueble estatal conocido popularmente como el ‘Palacio de los Zopilotes’ requiere una intervención urgente para frenar su deterioro y evitar que permanezca como un ‘elefante blanco’ en pleno centro de Tapachula”, consideró Eduardo Evaristo Ángel Arenas, consejero nacional del Bloque Social Izquierda Nacional Ciudadana.
El representante social llamó a las autoridades competentes a realizar una evaluación integral de las condiciones del edificio, establecer un programa de rehabilitación y, posteriormente, asignarle un uso que permita aprovechar sus instalaciones en beneficio de la población.
Advirtió que mantener una estructura en avanzado deterioro representa un riesgo, particularmente en una región con actividad sísmica, por lo que consideró necesario atender el inmueble antes de que las condiciones físicas se agraven y puedan poner en peligro a quienes transitan por la zona.
El edificio podría convertirse nuevamente en un espacio funcional para la ciudadanía, mediante la instalación de dependencias estatales o municipales, organismos sociales y asociaciones civiles que requieran instalaciones para desarrollar actividades de atención comunitaria, dijo.
Como una posibilidad, planteó que el inmueble pudiera ser considerado para albergar oficinas de organismos vinculados con la atención social y migratoria, como la Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR), cuya presencia en Tapachula ha sido objeto de cambios y cuya operación se encuentra centralizada en Tuxtla Gutiérrez.
“Por un lado existen organizaciones que necesitan espacios para brindar atención y, por otro, tenemos un edificio público que permanece sin el aprovechamiento que merece”, señaló.
Insistió en que debe existir coordinación entre las autoridades responsables del patrimonio inmobiliario del Estado y el Ayuntamiento de Tapachula para definir un proyecto que permita recuperar el inmueble y darle una función permanente.
Consideró que el rescate del llamado “Palacio de los Zopilotes” no debe limitarse a una reparación superficial, sino contemplar mantenimiento, seguridad estructural y un proyecto de ocupación que garantice su aprovechamiento.
Finalmente, hizo un llamado a las autoridades para evitar que este inmueble histórico continúe deteriorándose y convertirlo en un espacio útil para las instituciones y la sociedad tapachulteca. EL ORBE/Nelson Bautista




