La Frontera Sur Bajo la Lupa: Coordinación, Inteligencia y Golpes Certeros Contra el Crimen
Ernesto L. Quinteros
En materia de seguridad, pocas cosas ocurren por casualidad. Y en Tapachula, donde durante años la condición fronteriza ha representado tanto una oportunidad económica como un desafío permanente para las instituciones, la presencia durante varios días del fiscal general del Estado, Jorge Luis Llaven Abarca, no debería pasar desapercibida.
Mientras el Fiscal permanece en territorio tapachulteco, las fuerzas de seguridad federales y estatales han intensificado sus acciones, y este viernes se dio a conocer un nuevo golpe contra presuntos integrantes de estructuras criminales que operan en la región.
Ocho personas fueron detenidas durante cinco operativos desplegados en Tapachula, Puerto Madero y Huixtla, de acuerdo con el reporte difundido por el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana federal, Omar García Harfuch.
Entre los detenidos se encuentra Cristian Emmanuel “N”, alias “Cadenudo” o “Coca”, señalado por las autoridades por su presunta relación con el trasiego de cocaína entre Guatemala y México y quien, además, tendría una orden de extradición hacia el vecino país.
También fue detenido Roberto Jeremías Pérez Monzón, quien, de acuerdo con la información oficial difundida, cuenta con una orden de aprehensión vigente en Guatemala.
Pero más allá de los nombres y de las cifras, hay un elemento que merece especial atención: la coordinación institucional.
En una región tan compleja como la Frontera Sur, ningún Gobierno puede enfrentar por sí solo a las estructuras delictivas. La presencia de grupos que se mueven entre distintos territorios obliga a que la estrategia de seguridad también trascienda fronteras administrativas.
Por eso resulta relevante que en estos operativos participen instituciones de los tres niveles de Gobierno y distintas corporaciones: Secretaría de la Defensa Nacional, Secretaría de Marina, Fiscalía General de la República, Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, Guardia Nacional, Policía Estatal y Fiscalía General del Estado.
La suma de capacidades, inteligencia e información puede marcar la diferencia entre un operativo más y un golpe verdaderamente certero.
Y aquí aparece nuevamente la presencia de Jorge Luis Llaven Abarca en Tapachula.
El Fiscal chiapaneco lleve varios días en esta ciudad, en un momento en que se intensifican los operativos y se concretan detenciones de personas presuntamente vinculadas con actividades delictivas, habla de una atención especial sobre la región.
No se trata solamente de presencia política o institucional. La seguridad requiere conocer el territorio, revisar estrategias, establecer coordinación y, sobre todo, mantener comunicación permanente con las instituciones federales y municipales.
Tapachula no puede ser vista únicamente como una ciudad fronteriza. Es también una zona estratégica para la seguridad nacional y regional.
Por ello, los resultados recientes deben analizarse con responsabilidad. Cada detención debe estar respaldada por investigaciones sólidas, órdenes judiciales cuando corresponda y procesos apegados estrictamente a derecho. La ciudadanía necesita resultados, pero también necesita instituciones que actúen con legalidad, transparencia y respeto al debido proceso. El desafío es enorme.
La Frontera Sur enfrenta fenómenos como el tráfico de drogas, armas y personas, además de la presencia y movilidad de organizaciones criminales que buscan aprovechar cualquier debilidad institucional.
Frente a ello, la coordinación de los tres niveles de Gobierno deja de ser un discurso y se convierte en una necesidad.
Por hoy ahí la dejamos, nos leemos mañana.
¡Ánimo!
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