Terremotos, Desastres Naturales y Sequía: la Naturaleza nos Está Pasando Factura
Ernesto L. Quinteros
Parece una película de ficción, pero lamentablemente es una realidad que se repite con mayor frecuencia en distintas regiones del planeta.
Terremotos, inundaciones, sequías, incendios forestales, temperaturas extremas y otros fenómenos naturales están poniendo a prueba la capacidad de respuesta de gobiernos y sociedades. Lo ocurrido recientemente en diferentes países vuelve a colocar sobre la mesa una discusión que durante años ha sido minimizada: el cambio climático ya no es una amenaza distante, es una realidad que está modificando la vida de millones de personas.
Y mientras algunos todavía pretenden reducir el problema a discursos políticos o intereses económicos, la naturaleza no entiende de ideologías ni de fronteras.
La pregunta es inevitable: ¿qué estamos haciendo como humanidad para revertir este deterioro? La respuesta, al menos hasta ahora, no parece alentadora.
Seguimos contaminando ríos, destruyendo bosques, sobreexplotando los recursos naturales y apostando por modelos de desarrollo que muchas veces privilegian la ganancia inmediata sobre la conservación del planeta.
El problema es que las consecuencias ya tienen rostro humano. Son familias que pierden sus viviendas, productores que ven desaparecer sus cosechas, comunidades que enfrentan escasez de agua y regiones enteras que padecen las consecuencias de fenómenos cada vez más extremos.
El tiempo se está agotando y la responsabilidad no puede recaer únicamente en los gobiernos. También corresponde a empresas, organizaciones y ciudadanos asumir su parte.
Porque cuando la naturaleza cobra la factura, no distingue entre ricos y pobres, gobernantes y gobernados.
Efervescencia político-electoral.
Mientras el clima político se calienta, los suspirantes a cargos de elección popular en el Soconusco continúan caminando, reuniéndose y haciendo presencia en colonias y comunidades.
La competencia electoral parece haberse adelantado varios capítulos y, curiosamente, son las mujeres quienes comienzan a mostrar mayor firmeza en esta carrera.
La iniciativa de reforma impulsada por el gobernador de Chiapas, Eduardo Ramírez Aguilar, relacionada con una mayor participación y paridad de género, ha movido todavía más el tablero político.
Y cuando el terreno electoral comienza a calentarse, también aparecen viejas prácticas.
Algunos Alcaldes ya estarían recurriendo a la parentela para impulsar posibles proyectos políticos, particularmente mujeres que, de pronto, comienzan a aparecer con mayor frecuencia en eventos, recorridos y actividades públicas.¿Coincidencia? Puede ser. ¿Estrategia política? También.
Pero hay algo que quienes participan en política deberían tener muy presente: la ciudadanía ya no se deja sorprender tan fácilmente.
La gente sabe quién es quién, conoce los apellidos, identifica las familias y, sobre todo, observa quién trabaja por convicción y quién aparece únicamente cuando se acerca una elección.
La paridad de género es, sin duda, un avance necesario. Pero paridad no debería convertirse en una simple distribución de candidaturas entre grupos políticos o familias.
La verdadera igualdad implica abrir espacios a mujeres capaces, preparadas y con trayectoria propia; mujeres que no necesiten el apellido de un alcalde, diputado o dirigente para ser tomadas en cuenta.
Por hoy ahí la dejamos, nos leemos mañana.
¡Ánimo!
Comentarios y denuncias:
loque46@hotmail.com
Visita:
www.elorbe.com
Facebook:
elquintopoderdemexico.com





