“Ser joven y no ser revolucionario es una contradicción hasta biológica”, dijo Salvador Allende, frase que resume el sentimiento de Ofelia Medina por las nuevas generaciones. La actriz considera, en entrevista, que hoy el mundo parece empeñado en apagar ese espíritu rebelde, por lo que su nuevo proyecto funciona como una mirada a una época que no hay que olvidar.
“Hoy en día, estamos dejando a la juventud en manos del celular para que se atonten y dejen eso que es la adolescencia, la rebeldía, la posibilidad de cambiar. Existe la malignidad de distraerlos con esas máquinas monstruosas para que no piensen, nomás consuman”, lamenta.
“La juventud es la que ha cambiado el mundo hacia las revoluciones buenas que ha habido, pero parece que hoy se trata de nulificarlos”. Medina participa en el rodaje de «Una muchacha normal», ópera prima de la cineasta Paula Hopf, situada en Cuernavaca, en 2005.
El largometraje sigue a Alexis, una adolescente que atraviesa el duelo por la ausencia materna, la relación con su padre y la enfermedad de su abuela, en una etapa marcada por el despertar emocional y la búsqueda de identidad.
“Es un retrato sobre la adolescencia desde un lugar de intimidad y vulnerabilidad. Alexis está rodeada de adultos rotos y trata de entender quién es, buscando una identidad entre música, insectos, albercas y calles de Cuernavaca”, explica Hopf. SUN
Ofelia Medina ve Fuerza en la Rebeldía Juvenil
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