*- Especialistas Afirman que ya Requiere una Renovación Urgente Para Garantizar el Abasto de Agua a Tapachula.
*- COAPATAP Presenta Ante Instancias Federales y Estatales un Plan Integral de Desarrollo.
Tapachula, Chiapas; 29 de Julio del 2026.- Aunque las recientes inspecciones realizadas tras los sismos registrados en los últimos días descartaron daños estructurales en las instalaciones del Comité de Agua Potable y Alcantarillado de Tapachula (COAPATAP), el organismo advirtió que el mayor desafío para garantizar el suministro de agua potable no proviene de los fenómenos naturales, sino del desgaste de una infraestructura con casi cuatro décadas de servicio.
El director general de COAPATAP, Héctor Manuel Lazos Cota, informó que los dictámenes de riesgo elaborados con el apoyo de Protección Civil revelan que tanto la línea de conducción como la planta potabilizadora y la planta de tratamiento presentan condiciones de alto riesgo debido a su antigüedad.
Ante el crecimiento de Tapachula, que actualmente supera los 350 mil habitantes, además de la población flotante, el funcionario señaló que la infraestructura existente ya resulta insuficiente para atender la demanda.
Por ello, COAPATAP presentó ante instancias federales y el Gobierno del Estado un Plan Integral de Desarrollo que contempla una nueva captación de agua, una línea de conducción de ocho kilómetros, una moderna planta potabilizadora, tres tanques reguladores y una nueva planta de tratamiento de aguas residuales en la zona poniente de la Ciudad.
Lazos Cota destacó que estos proyectos representan una inversión estratégica para fortalecer el desarrollo urbano, mejorar la calidad de vida de la población y garantizar un servicio eficiente en las próximas décadas, por lo que confía en que puedan obtener el respaldo presupuestal necesario.
Finalmente, hizo un llamado a la corresponsabilidad ciudadana para proteger el sistema hidráulico, evitando tirar basura en las calles y alcantarillas, instalando trampas de grasa en los establecimientos y hogares, y promoviendo una cultura del cuidado del agua.
Cada litro que llega a los hogares implica importantes costos de captación, potabilización, energía y distribución, explicó, por lo que el uso responsable del recurso es una tarea compartida entre autoridades y sociedad para asegurar la disponibilidad de agua para las futuras generaciones. EL ORBE/ Ernesto L. Quinteros





