*En Tuxtla Gutiérrez.
Tuxtla Gutiérrez, Chiapas.- El miedo se apoderó de dos familias luego de que recibieran llamadas y mensajes en los que desconocidos aseguraban tener retenidos a sus integrantes y exigían 500 mil pesos para supuestamente dejarlos libres.
En total, siete personas, entre ellas tres menores de edad, fueron reportadas como víctimas de un posible secuestro virtual, luego de que salieran de viaje el pasado 20 de agosto rumbo a San Cristóbal de Las Casas.
La situación comenzó cuando los familiares recibieron comunicaciones de sujetos que se hicieron pasar por integrantes de un grupo delictivo y exigieron el fuerte pago bajo amenazas. Sin embargo, al revisar el origen de las llamadas, las autoridades detectaron que provenían de un penal ubicado en Altamira, Tamaulipas.
A partir de la denuncia se inició la búsqueda de las personas. Elementos de la Fiscalía General del Estado y de la Secretaría de Seguridad del Pueblo realizaron recorridos por hoteles y hostales cercanos al Parque de la Marimba, hasta que finalmente dieron con una pista.
El 24 de agosto, en la colonia Moctezuma, localizaron un automóvil Nissan Sentra azul con características similares al vehículo en el que viajaba la familia. En el interior estaban las siete personas que habían sido reportadas como víctimas.
Todas fueron encontradas en buen estado de salud y confirmaron que no habían sido privadas físicamente de la libertad.
Una de las víctimas relató que la noche del 23 de agosto recibió una llamada en la que un hombre la amenazó y le aseguró que sus hijos podían resultar afectados si no entregaba dinero. Bajo presión, permaneció incomunicada durante varias horas y posteriormente realizó depósitos.
Una vez localizada, la familia fue trasladada a una unidad especializada contra la extorsión, donde recibió atención y orientación jurídica.
El caso dejó nuevamente en evidencia una modalidad en la que los delincuentes utilizan llamadas telefónicas y amenazas para mantener aisladas a sus víctimas y hacer creer a sus familiares que se encuentran secuestradas. EL ORBE/Isabel Utrilla





