Tapachula, Chiapas; 29 de Agosto.- Una pasajera denunció que la empresa Volaris retuvo su equipaje durante un vuelo procedente de la Ciudad de México con destino a Tapachula, luego de que personal de seguridad detectara en su maleta lo que, presuntamente, fue considerado un posible artefacto explosivo.
La afectada, identificada como Ana “N”, conferencista y maestra en Criminalística, explicó que documentó una maleta en la Ciudad de México en la que transportaba ropa nueva y material utilizado para impartir sus conferencias y cátedra, entre ellos cráneos artificiales empleados con fines académicos.
De acuerdo con su relato, personal de la aerolínea le informó que el contenido de la maleta representaba un posible riesgo para la seguridad del vuelo, por lo que el equipaje fue retirado de la aeronave quedando en la Ciudad de México, bajo resguardo de la aerolínea.
La pasajera señaló que Abigail Cornejo, identificada por ella como personal de Volaris en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, fue quien habría realizado el retiro de la maleta, bajo el argumento de que el equipaje podía representar un peligro para los pasajeros.
Ana “N” manifestó su inconformidad, al considerar que el contenido de la maleta correspondía exclusivamente a material didáctico utilizado en su actividad profesional como especialista y docente de Criminalística.
Precisó que los cráneos que transportaba son artificiales y tienen una finalidad académica, por lo que, según su versión, no llevaba sustancias, objetos ilícitos ni ningún elemento destinado a poner en riesgo la seguridad de los pasajeros o de la aeronave.
La afectada señaló que el problema le generó inconvenientes, debido a que su equipaje no llegó con ella a Tapachula y tuvo que permanecer en espera de que la empresa determine cuándo será entregado.
Hasta el momento, esta versión corresponde al testimonio de la pasajera. Será la propia aerolínea la que deberá explicar los protocolos aplicados y las razones específicas por las que el equipaje fue retenido antes de permitir su traslado a Tapachula.EL ORBE / Martha Guillén





