*Crecen las Sospechas de Mal Manejo de los Recursos Públicos.
Cacahoatán, Chiapas; 1 de Agosto de 2026.- A un mes del violento asalto en el que fue robado el dinero que presuntamente sería utilizado para el pago de la nómina del Ayuntamiento de Cacahoatán, encabezado por el alcalde Víctor Pérez Saldaña, las autoridades mantienen un completo hermetismo sobre las investigaciones, sin que hasta el momento se conozcan avances, personas detenidas o una versión oficial que esclarezca lo ocurrido.
De acuerdo con fuentes extraoficiales, durante el atraco los delincuentes habrían logrado apoderarse de 579 mil Pesos en efectivo, recursos que supuestamente estaban destinados al pago de salarios de trabajadores municipales. Sin embargo, la suma de lo robado, no ha sido dada a conocer por fuentes oficiales.
El asalto ocurrió, hace un mes en las inmediaciones del parque central, cuando un grupo de hombres armados interceptó a quienes trasladaban el dinero. Durante el ataque realizaron disparos contra un elemento de la Policía Municipal, quien resultó ileso; sin embargo, los impactos dañaron la estructura de cristal de un cajero automático y sembraron el pánico entre ciudadanos que se encontraban en la plaza.
Testigos señalaron que los responsables escaparon a bordo de una motocicleta con el apoyo de un automóvil rojo, sin que hasta la fecha exista información sobre su localización o captura.
A un mes de los hechos, el caso continúa generando cuestionamientos. La principal interrogante es por qué el Ayuntamiento decidió trasladar una importante cantidad de dinero en efectivo para el pago de la nómina, cuando actualmente existen mecanismos bancarios de dispersión electrónica que reducen considerablemente los riesgos de robo.
Asimismo, desde el inicio del caso surgieron versiones sobre una posible filtración de información desde el mismo Ayuntamiento, debido a que los responsables parecían conocer con precisión el momento y la ruta del traslado del efectivo. Aunque esta línea de investigación nunca ha sido confirmada oficialmente, tampoco ha sido descartada por las autoridades.
La falta de información y de resultados en las investigaciones ha incrementado las sospechas entre la población, que cuestiona tanto el manejo de los recursos públicos como los protocolos de seguridad implementados por la administración municipal.
A ello se suma la situación que enfrentan los elementos de la Policía Municipal, quienes en diversas ocasiones han denunciado la falta de armamento y equipo para hacer frente a grupos delictivos, situación que quedó evidenciada durante el asalto.
Mientras el silencio oficial continúa, el destino de lo robado y la identidad de los responsables siguen siendo una incógnita, alimentando la incertidumbre y la desconfianza ciudadana sobre uno de los hechos de mayor impacto registrados recientemente en el municipio fronterizo. EL ORBE/ Roberto Corado Mosqueda






