*Autoridades Intensifican Labores de Rescate.
Pekín, China;27 de Agosto.- Los equipos de rescate continuaban este jueves una carrera contra el tiempo para localizar a cientos de desaparecidos tras las inundaciones y deslizamientos provocados por la crecida del río Bhotekoshi, en la frontera entre Nepal y el Tíbet, que causaron al menos 392 muertos en Nepal y otros tres en territorio chino, según los balances oficiales.
Entre los desaparecidos figuran tres italianos, entre ellos Marco Ratto, un joyero de 50 años de Rapallo, y una pareja ítalo-suiza que viajaba desde el Tíbet hacia Nepal.
La magnitud de la catástrofe sigue siendo difícil de establecer, al punto de que probablemente los desaparecidos son más de 1.400.
La policía nepalí reporta 910 personas desaparecidas, entre ellas 517 turistas extranjeros, mientras que las autoridades chinas contabilizan alrededor de un centenar de ciudadanos chinos sin localizar.
En el lado tibetano, los medios estatales hablan de otros 558 desaparecidos, incluidos 260 extranjeros. Los balances corresponden a distintas zonas afectadas y podrían incluir personas contabilizadas en ambos registros.
La devastación dificulta las tareas de rescate: las autoridades nepalíes informaron de la destrucción de 35 puentes para vehículos, 45 puentes peatonales y unos 40 kilómetros de carreteras. Unos 9.260 efectivos de la Policía, el Ejército y la Fuerza Armada de Policía participan en las operaciones de búsqueda y salvamento.
El peligro, además, no ha desaparecido. Las autoridades nepalíes detectaron mediante imágenes satelitales que otro tramo del Bhotekoshi quedó bloqueado y que se está formando un nuevo lago.
El aumento del nivel del agua podría provocar el colapso de la barrera natural y generar una nueva inundación aguas abajo. China advirtió que el lago podría recibir hasta tres millones de metros cúbicos adicionales de agua en los próximos tres días.
La hipótesis principal apunta a que una avalancha de hielo y rocas bloqueó un curso de agua y formó una represa natural que posteriormente cedió bajo la presión del agua y los sedimentos.
El primer ministro nepalí, BalendraShah, visitó las zonas más afectadas del distrito de Nuwakot y ordenó acelerar la asistencia a los desplazados, reabrir las carreteras y restablecer las infraestructuras dañadas.
En el Tíbet, el primer ministro chino, Li Qiang, se trasladó a Gyirong para supervisar las operaciones. China movilizó unos 800 rescatistas, perros de búsqueda, embarcaciones y equipos destinados a restablecer las comunicaciones y el suministro eléctrico.
La comunidad internacional también comenzó a movilizar ayuda. Estados Unidos destinó 500.000 dólares para refugios, suministros básicos y servicios de agua y saneamiento, mientras Reino Unido anunció 5 millones de libras y ofreció equipos de rescate.
El secretario general de la ONU, AntónioGuterres, y el rey Carlos III expresaron sus condolencias a las víctimas de la tragedia y sus familias.Sun





