* Revela Informe de la OCDE.
México continúa enfrentando un desafío estructural: cerca del 20 % de sus jóvenes se encuentran fuera de la escuela y del empleo, según datos de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE). Este fenómeno, que afecta a millones de personas, coloca al país entre los niveles más altos del organismo, junto con Turquía, Italia y Grecia.
Las cifras revelan que, pese a la expansión de becas y programas sociales desde 2019, la proporción de jóvenes que no estudian ni trabajan se ha mantenido sin cambios significativos. En algunos años previos a 2018, los niveles incluso alcanzaron picos cercanos al 24 %, mientras que el promedio de la OCDE ronda apenas el 12 %.
Los reportes de la OCDE muestran que México se ubica de manera constante en los primeros lugares del indicador. En ejercicios recientes, el país ha registrado tasas alrededor de 18.1 %, posicionándose en niveles cercanos al segundo lugar dentro del organismo.
Durante los gobiernos de la llamada Cuarta Transformación se impulsó una expansión de becas y apoyos económicos dirigidos a jóvenes. Sin embargo, especialistas advierten que estas medidas no han logrado modificar de manera consistente la posición del país en las comparaciones internacionales.
Entre las causas más profundas se encuentran la informalidad laboral, la baja calidad educativa, la desconexión con el mercado de trabajo y las trayectorias escolares fragmentadas. Ruiz considera que se requieren estrategias integrales que incluyan permanencia escolar, orientación vocacional, salud mental y acceso a empleos formales.
Se advierte que el fenómeno debe entenderse como un problema de exclusión social y económica. Señala que, aunque las becas universales han sido un eje central de política pública, los jóvenes enfrentan planes de estudio poco relevantes, carencias en las escuelas y escasas oportunidades laborales.
También se alerta sobre retrocesos en la eficiencia terminal de la secundaria, lo que podría impactar negativamente en la escolaridad futura. Además, destaca que programas como Jóvenes Construyendo el Futuro pueden generar incentivos contrapuestos, al ofrecer apoyos económicos que resultan más atractivos que continuar estudiando. Sun





