* Urge la Intervención de las Autoridades Para la Regulación y Supervisión.
Tapachula, Chiapas; 16 de Agosto del 2026.- El transporte de carga pesada se ha convertido en un factor de riesgo para quienes diariamente utilizan las carreteras de la región Costa de Chiapas, particularmente ante la circulación de pipas que trasladan materiales peligrosos y camiones que transportan piedras, grava y otros materiales sin contar, en algunos casos, con las medidas de seguridad necesarias.
Recordó que apenas el pasado sábado se registró la volcadura de una pipa de doble remolque sobre la Carretera Costera, en el tramo Villa Comaltitlán-Huixtla, hecho que, dijo, vuelve a poner sobre la mesa el peligro que representa el traslado de sustancias y materiales potencialmente peligrosos por una vía utilizada diariamente por cientos de automovilistas, transportistas y habitantes de comunidades.
Consideró necesario que las unidades pesadas cumplan estrictamente con las normas de seguridad, desde las condiciones mecánicas hasta el correcto aseguramiento de las cargas, principalmente en los camiones que trasladan materiales de gran tamaño, los cuales pueden representar un peligro adicional cuando no cuentan con lonas, sistemas de sujeción o señalización adecuada.
En este contexto, también hizo un llamado a la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes a nivel federal para atender las condiciones de la Carretera Costera, y gestionar la construcción de acotamientos que permitan a los vehículos detenerse de manera segura en caso de una emergencia o falla mecánica.
Expuso que en otras regiones del país las carreteras federales cuentan con mejores espacios de seguridad, pasos peatonales adecuados e incluso ciclovías, mientras que en la Costa de Chiapas la infraestructura permanece prácticamente sin cambios importantes desde hace más de dos décadas.
Advirtió que mejorar la carretera no sólo representa una cuestión de seguridad vial, sino también una necesidad económica, debido a que por esta ruta se movilizan productos, mercancías y personas, por lo que cualquier accidente grave puede paralizar el tránsito, generar pérdidas para transportistas y comerciantes y poner en riesgo vidas humanas.
Ante ello, insistió en que autoridades federales deben coordinarse para garantizar una regulación efectiva del transporte de carga y una modernización integral de la Carretera Costera, antes de que ocurra una tragedia de mayores dimensiones. EL ORBE/ Ernesto L. Quinteros





