* La Marcha en Memoria de la Matanza de Estudiantes en Tlatelolco Dejó 94 Policías Hospitalizados, Informó la Jefa de Gobierno de la CDMX
* La UNAM Denunció Ataques Contra las Instalaciones del Centro Cultural Universitario Tlatelolco.
*Comercios del Centro Histórico Sufrieron Daños y Pérdidas por más de 50 MDP.
Ciudad de México; 3 de Octubre.- A 57 años de la matanza de estudiantes en Tlatelolco, el Comité Pro Libertades 68 salió a las calles a denunciar que la represión contra la libertad de manifestarse se mantiene pese a los cambios de gobierno ya que en todo el país, y el mundo, las autoridades hostigan, persiguen, acosan y castigan a quienes protestan contra un presente violento.
Hernández Gamundi, una de las voces más activas en la exigencia de justicia por la masacre del 2 de octubre, arropó también la lucha del pueblo palestino ante la ocupación israelí al señalar que es de suma importancia levantar la voz ante el avance de la militarización en el mundo, que es culpable de «asesinar» a sus compañeros en la Plaza de las Tres Culturas.
«Tenemos que decirlo: hace 57 años en la Plaza de Tlatelolco no ocurrió una matanza, ocurrió un genocidio, y a las cosas hay que nombrarlas bien y por su nombre. De la misma manera, en Gaza no hay una guerra, lo que hay es un genocidio, una práctica de exterminio seguida paso a paso de la manera más cínica por un gobernante enloquecido de convicciones fascistas y represivas», expresó.
La movilización salió del Eje Central, al lado del Centro Cultural Universitario Tlatelolco (CCU). La encabezó el Comité Pro Libertades 68, cobijado por sus familiares.
Durante el avance por Eje Central y la calle 5 de mayo, los grupos ondearon banderas de México, Palestina, de sus casas de estudios y carteles con consignas. También fichas de búsqueda de desaparecidos y los rostros de los 43 normalistas de Ayotzinapa a quienes Hernández Gamundi pidió integrar a la lucha.
Antes de llegar al bajo puente de Eje Central empezaron los primeros saqueos a supermercados y farmacias, de donde, encapuchados ajenos a la marcha, extrajeron alimentos, artículos de aseo personal y medicinas, para entregarles a vendedores ambulantes, personas en situación vulnerable u otros acompañantes.
Al llegar a 5 de Mayo, la jornada violenta empezó con la explosión de cohetones de fabricación casera que provocó la acción directa de elementos de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) quienes intentaron frenar a los encapuchados.
Mientras los enfrentamientos entre «Bloque Negro» y policías continuaban, la vanguardia de la marcha llegó al Zócalo. Ahí realizaron un pase de lista, pidieron manifestarse de forma pacífica y procedieron a poner sobre la mesa sus demandas a cinco décadas de la Noche de Tlatelolco.
Por su parte, el Comité 68, representado por Hernández Gamundi, insistió en que, mientras se recortan recursos a la educación, los jóvenes son empujados a contextos de violencia, trata, desaparición o empleos precarios. Por este motivo, recordó que la vida académica y la organización son presenciales y deben sostenerse en espacios seguros, libres de control policial o institucional.
También solicitó al Gobierno Federal que se les dé verdad, justicia, reparación integral, garantías de no repetición, memoria y reconocimiento de la dignidad a víctimas de la matanza del 2 de octubre, madres buscadoras, familiares de los 43 desaparecidos de Ayotzinapa y a las víctimas del genocidio en Gaza.
En tanto, encapuchados y elementos de seguridad de los agrupamientos Zorros y Ateneas se confrontaban en la parte oeste del Zócalo con el lanzamiento de cohetones explosivos y artefactos de fabricación casera que lastimaron los ojos, manos, brazos y piernas de manifestantes y policías.
Mientras realizaban su labor informativa, periodistas y fotógrafos fueron agredidos por el grupo de encapuchados. A golpes de piedras, palos y puñetazos, hirieron a la prensa en el rostro bajo el argumento de que no podían hacer registros de video o fotografía de las agresiones en el enfrentamiento contra elementos de seguridad capitalina.
Las agresiones detonaron después de que elementos de la SSC intentaron repeler la violencia física con polvo de extintores y gases, descritos como «irritantes y picosos» por manifestantes afectados. En consecuencia, los autodenominados «Jóvenes Anarquistas» se fueron sobre los asistentes y los equipos de comunicadores que laboraban en el lugar. Sun





