Cacahoatán, Chiapas; 27 de Julio del 2026.- La falta de una autoridad ejidal formalmente reconocida en el ejido Salvador Urbina mantiene en preocupación a habitantes y ejidatarios, quienes advierten que la ausencia de un Comisariado legalmente constituido podría derivar en conflictos sociales, administrativos y agrarios si las autoridades competentes no actúan de manera oportuna.
El expresidente municipal de Cacahoatán, César Osvaldo Arreola Barrera, informó que tras recorrer diversas comunidades del municipio conocieron la problemática que enfrenta este ejido, donde hace aproximadamente un mes renunció la mesa directiva del comisariado ejidal debido a conflictos internos.
De acuerdo con el también abogado, los ejidatarios solicitaron la intervención de la Procuraduría Agraria con sede en Tapachula para que un facilitador agrario acudiera a la comunidad y organizara el proceso correspondiente para nombrar una nueva representación. Sin embargo, señaló que hasta el momento dicha petición no ha sido atendida.
Arreola Barrera afirmó que existe inquietud entre los habitantes debido a que presuntamente integrantes de la directiva que renunció continúan utilizando sellos y firmando documentos relacionados con el ejido, situación que, dijo, genera incertidumbre sobre la legalidad de diversos trámites.
Indicó que el Comisariado Ejidal representa la principal autoridad agraria dentro de la comunidad, y su ausencia coloca a los ejidatarios en un estado de indefensión para gestionar asuntos legales, administrativos y proyectos de desarrollo.
Consideró indispensable que la Procuraduría Agraria intervenga de inmediato para restablecer el orden institucional y evitar que el conflicto escale a instancias como el Tribunal Agrario o incluso derive en problemas de mayor gravedad entre los habitantes.
Asimismo, reconoció que el Presidente Municipal de esta localidad ya habría sostenido reuniones con representantes de la comunidad; no obstante, puntualizó que la responsabilidad de conducir el procedimiento corresponde a la autoridad agraria federal.
Finalmente, anunció que en los próximos días acudirá personalmente a la Procuraduría Agraria para solicitar que se atienda la demanda de los ejidatarios, al considerar que garantizar la legalidad y la representación en los núcleos agrarios es fundamental para preservar la gobernabilidad, la paz social y el desarrollo de las comunidades rurales de Cacahoatán. EL ORBE/ Ernesto L. Quinteros






