ALFIL NEGRO

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“¿Qué autoridades dieron el permiso para que se abriera el Casino Galerías?, afectando la economía de la región”. (Sociedad)

El Desplumadero
Oscar D. Ballinas Lezama

De mal en peor van los habitantes de los municipios de la frontera sur, quienes ante el olvido y la marginación de la Federación ya no encuentran la puerta de salida hacia el mejoramiento de su calidad de vida.
Tapachula se ha convertido en una especie de ‘Torre de Babel’ o Sodoma y Gomorra, alguna vez tuvo el pomposo nombre de ‘capital económica de Chiapas’, sus habitantes no solamente tienen que lidiar con la falta de empleos y las hordas de migrantes indocumentados, sino que ahora las autoridades permitieron el funcionamiento de un viejo casino que se ha convertido en un ‘desplumadero’, en donde infinidad de personas han perdido hasta la camisa.
Para nadie es secreto que hace algunos años éste casino, ubicado al suroriente de la ciudad, fue cerrado a petición de gran parte de la sociedad tapachulteca cuando se dieron cuenta que familias enteras estaban quedándose en la calle al apostar en un lugar en donde ‘la casa nunca pierde’.
Los expertos en leyes opinan que este tipo de antros operan o se abren con los permisos de la Secretaría de Gobernación y algunas autoridades más, olvidándose de la protección a los ciudadanos que quedan a merced de ‘vivales’ que, con un presunto sistema de máquinas arregladas’ para no perder, dejan en la calle a sus víctimas que buscan fantasiosamente enriquecerse de la noche a la mañana.
Por otro lado, es incongruente que las autoridades responsables hayan dado el ‘visto bueno’ para la reapertura del casino en Tapachula, ya que es un lugar cerrado en donde se reúnen hasta 500 personas entre clientes y empleados, convirtiéndose en una verdadera ‘bomba de tiempo’ por la peligrosa contaminación de la peste del siglo XXI.
Si bien, en el ‘desplumadero Galerías’ hacen la finta de un supuesto control sanitario ‘controlando’ la entrada de los jugadores, a quienes únicamente se les toma la temperatura y les echan un poquito de gel, dejando que dentro todo mundo ande sin cubrebocas.
Es claro que el casino no es un lugar que mejore la economía de los habitantes de Tapachula, más allá de los pocos empleos que genera, ganan fortunas con máquinas presuntamente ‘trampeadas’, según algunas de sus víctimas que manifiestan perder mucho más de lo que ocasionalmente ganan, olvidándose que ‘ahí está la trampa’ en las casas de juego.
Por cierto, en la otrora Perla del Soconusco no solamente funcionan el recién abierto ‘Casino Galerías’, sino que existen otros que en forma clandestina funcionan en diversas partes de la ciudad, entre ellos, el que está sobre la 9ª. Poniente, entre 8ª. y 10ª. Norte, que con fachada de venta de pronósticos trabaja a una cuadra del Palacio municipal.
Esos lugares también operan a puertas cerradas, con aire acondicionado y sin ningún control sanitario, por lo que además de ser verdaderos desplumaderos de incautos, son focos de infección del Covid-19, sin embargo, las autoridades federales, que son las responsables de controlar este tipo de negocios se hacen de la vista gorda, y Tapachula, además de ser ya un enorme albergue internacional, se está convirtiendo en la ‘vega de los pobres’.
Las cantinas, bares, discotecas, pocitos y negocios en donde se venden bebidas embriagantes a todas horas del día y de la noche, siguen aumentando y provocando el aumento de contagios de Coronavirus, de alcohólicos y de prostitución.
Pobres los soconusquenses, tan lleno de problemas y tan lejos del Gobierno Federal; las carreteras siguen estando para llorar, sobre todo en este tiempo de lluvias que se están convirtiendo en la ‘cereza del pastel’, al aumentar los problemas de los habitantes de la Costa y Sierra de Chiapas.
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