Suspenden Filtros Sanitarios en Tapachula; el Último Deceso a Causa de un Camionero que Vino a la Ciudad

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La falta de vigilancia sanitaria en las entradas y salidas de Tapachula, uno de los factores que pone en riesgo de contagio a la población.

*TAPACHULA NO ESTÁ INFECTADO, LOS CASOS NOS ESTÁN LLEGANDO VÍA AÉREA Y TERRESTRE, QUE ES DONDE SE DEBEN REVISAR A QUIENES VIENEN DEL EXTERIOR.

Tapachula, Chiapas; 14 de mayo. – Por alguna razón que aún se desconoce, las autoridades decidieron suspender los filtros sanitarios que se habían colocado en las entradas a este municipio para evitar la propagación del mortal coronavirus, que quizá, fue solamente para tomarse la foto.
Tampoco están los puntos de sanitización que un día puso en marcha el sector transportista en esos mismos puntos de la ciudad, en donde ya no había nada.
El descobijo a Tapachula no es nuevo, pero ocurre justo cuando el municipio empieza convertirse en un foco rojo por el número de contagios y porque en los aledaños, de donde converge el flujo de personas, también dieron positivo este jueves.
El secretario de Salud en Chiapas, José Manuel Cruz Castellanos, confirmó en la víspera que en Chiapas se detectaron otras 56 personas infectadas y hubo tres decesos en las últimas 24 horas.
Sobresale en esas cifras los nueve positivos en Tapachula (con los que llega a 60), ya que es el mayor número de infectados desde hace poco más de un mes, cuando se detectó el primer caso en este municipio, aún cuando no se llega a la parte más crítica de la pandemia.
Lo peor de todo es que el funcionario confirmó también otros tres casos en Huixtla (que tenía solo uno), ubicado a unos 45 kilómetros de Tapachula, y el primer positivo en el colindante Tuxtla Chico, ubicado a unos diez kilómetros; así como dos en Huehuetán, a una distancia similar.
También en el Soconusco se confirmaron: Dos en Arriaga; uno más en el municipio de Cacahoatán y otro en Tonalá.
Con esa incidencia diaria, en Tapachula no habrá en breve la capacidad hospitalaria para atender la demanda de los infectados, ya que en la gran mayoría de los casos en la región los están llevando hacia Tapachula.
Se cree que, el aumento en el número de contagios en el segundo municipio más grande del Estado, podría ser a consecuencia de una serie de factores.
Uno de ellos es que, nuevamente, los balseros en el río Suchiate reiniciaron sus actividades y con ello miles de migrantes están cruzando de manera ilegal hacia Médico desde Guatemala, una nación que tiene límites a 15 kilómetros de Tapachula y reporta mil 199 casos, con 27 decesos.
Además, miles de migrantes deambulan en la ciudad, sin cubrebocas y sin ninguna protección sanitaria; se aglomeran en grupos, incluyendo a mujeres, niños y personas de la tercera edad y, muchos de ellos, consideran que no existe la pandemia.
Se suma a la lista el haber quitado los filtros sanitarios, donde la omisión de algún funcionario podría estar ocasionando la propagación del virus y, obviamente, los decesos.
De igual forma, se permitió que personas infectadas en otras partes del territorio nacional llegaran a Chiapas en autobuses de pasajeros, aviones, en unidades particulares y en el transporte de carga, sin verificar su estado de salud.
También, que tiendas departamentales nacionales permanecieran abiertas, con largas filas de personas y sin cuidar los protocolos.
Asimismo, el Instituto Nacional de Migración (INM) a cargo de la inamovible delegada, Yadira de los Santos Roblero, puso en operaciones las oficinas de Regulación Migratoria en plena contingencia, en donde se aglutinan diariamente miles de extranjeros.
Lo peor es que esas oficinas mantienen en espera desde hace meses y algunos desde el año pasado, a personas que buscan su regularización migratoria.
Las autoridades tampoco quisieron extremar sus posturas ante una sociedad que no quiere, por nada, acatar las disposiciones sanitarias y hasta se burlan.
Por eso, muchos han organizado en los últimos días torneos deportivos, palenque de gallos con su respetivo consumo de bebidas embriagantes, fiestas multitudinarias, además de que todos los días abarrotan calles, mercados y tiendas departamentales, la mayoría sin protección.
EL ADIOS A UN AMIGO
Mientras que todos esos elementos se conjugan en Tapachula, este jueves por la mañana falleció un joven muy conocido en la ciudad, a causa de la pandemia.
Durante una semana luchó por su vida. Estuvo internado en la Clínica Covid-19, al sur de la ciudad, en donde por horas presentaba mejorías y después recaía.
Desde que fue diagnosticado y entró a ese lugar, ya no pudo estar con sus familiares y solo, muy de vez en cuando, le permitían una videoconferencia.
Llama poderosamente la atención de que se trató de un joven deportista, que no fumaba ni tomaba, que dedicaba gran parte de su vida a trabajar intensamente de un lado para otro, es decir, llevaba una vida muy activa y supuestamente no padecía enfermedades.
Padre de dos adolescentes, llevaba una vida familiar ejemplar y era amigo de todos. Fue funcionario estatal y, en los últimos meses, junto con un grupo de colaboradores tenía un equipo que, entre otras cosas, daba mantenimiento a tiendas de conveniencia y a camiones abastecedores.
Poco antes de salir contagiado, habían prestado sus servicios a un camión con mercancía que llegó del interior del país (frutas), por lo que tuvo contacto con el operador y su acompañante. Uno de ellos presentaba síntomas visibles de gripe.
Días después tuvo un repentino dolor de garganta, fiebre moderada y dolores, por lo que decidió presentarse a realizar la prueba, dio positivo, lo internaron y ya no volvió a ver físicamente a su familia.
Por su carisma, varios sectores de la sociedad en Tapachula organizaron cadenas de oración y su caso inundó las redes en la última semana, hasta este jueves que personal médico confirmó el deceso y que su cuerpo sería cremado de inmediato.
Se teme que varias personas pudieran haberse contagiado de la misma manera. O sea, que un trabajador foráneo probablemente haya traído el virus a Tapachula, infectó a uno o a viarios, y regresó a su estado natal, para seguir en el mismo proceso, porque nadie lo revisó.
Hasta el miércoles había en la Clínica Covid-19 de Tapachula internados ocho pacientes graves, incluyendo el fallecido en las últimas horas.
Este mismo jueves, EL ORBE hizo un recorrido por los accesos al municipio y no encontró ningún filtro sanitario.
Manuel Reyes, trabajador en una tienda de abarrotes en el fraccionamiento Bonanza, en el acceso oriente a la ciudad, dijo en entrevista que, desde que inició la cuarentena, no ha visto ningún filtro sanitario en ese sector. EL ORBE / Ildefonso Ochoa Argüello