*imprudencia de Choferes Ponen en Riesgo a Pasajeros.
Tapachula, Chiapas; 3 de Febrero de 2026.- La inseguridad en el transporte público ha dejado de ser un problema menor para convertirse en una amenaza constante para miles de ciudadanos.
Usuarios del servicio de combis denuncian que viajar en estas unidades implica un riesgo diario, marcado por la imprudencia de los choferes, el deterioro de los vehículos y la aparente indiferencia de las autoridades.
A través de testimonios como el de la señora Gloria Sánchez Aceituno, los pasajeros señalan que el servicio se ha degradado al punto de considerarlo un problema social grave.
La conducción temeraria, el exceso de velocidad y el volumen elevado de la música dentro de las unidades, son prácticas frecuentes que ponen en peligro la integridad de quienes dependen de este medio de transporte.
“Un solo error puede provocar un accidente con consecuencias fatales y nadie se hace responsable”, expresó la usuaria, quien subrayó que no debería ser necesaria una tragedia para que se refuercen las medidas de seguridad ni para que las unidades operen en condiciones mecánicas adecuadas.
Uno de los aspectos más alarmantes de las denuncias es el trato que reciben adultos mayores y personas con discapacidad.
De acuerdo con los usuarios, lejos de recibir apoyo, estos sectores enfrentan actitudes de indiferencia y maltrato por parte de algunos conductores, lo que evidencia la falta de capacitación y sensibilidad humana dentro del gremio.
La ausencia de operativos y revisiones ha generado una percepción de abandono entre la ciudadanía.
Usuarios cuestionan si la falta de vigilancia responde a negligencia o a posibles actos de corrupción que permitirían la circulación de unidades en mal estado a cambio de beneficios económicos.
“Estamos a merced de lo que decidan los choferes. No hay quién regule ni sancione estas irregularidades”, señalan los afectados, quienes exigen a las autoridades competentes realizar operativos sorpresa, revisar licencias y verificar de manera estricta las condiciones de los vehículos.
Mientras no exista una respuesta clara y contundente, viajar en combi seguirá siendo, para muchos tapachultecos, una experiencia marcada por el miedo y la incertidumbre. EL ORBE/Nelson Bautista





