Unidades de Carga de Mercancía son Rechazadas en Puntos de Revisión Aduanera
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También Afecta el Arribo de Turistas de Guatemala a la Región
Tapachula, Chiapas 4 de febrero 2026.- La frontera sur de México atraviesa una de sus etapas más críticas desde hace diez días., nuevas restricciones impuestas por la Agencia Nacional de Aduanas de México (ANAM) al ingreso de autobuses procedentes de Guatemala han provocado un severo impacto económico en Tapachula, ciudad que depende en gran medida del intercambio comercial y turístico transfronterizo.
Aunque los pasajeros cumplen con los requisitos migratorios establecidos por el Instituto Nacional de Migración (INM), las unidades son rechazadas en los puntos de revisión aduanera.
Elizabeth López, representante de transportistas y comerciantes guatemaltecos, aclaró que el conflicto no es migratorio, sino estrictamente aduanal. Con Migración no hay problema, el bloqueo es por parte de Aduana, afirmó.
Los autobuses ahora enfrentan criterios de inspección más estrictos que no se aplicaban anteriormente.
Las nuevas exigencias incluyen la contratación de seguros de pasajero con cobertura válida en México, así como permisos federales de internación para transporte turístico. Si bien los afectados reconocen la obligatoriedad de la ley, cuestionan la falta de un periodo de adaptación. Estamos dispuestos a cumplir, pero no se puede cambiar la regla cuando ya estamos del otro lado de la frontera, señaló.
El impacto económico ya es visible en Tapachula. Comercios, mercados y tiendas han reportado una caída en las ventas ante la ausencia de compradores guatemaltecos, quienes representan una parte fundamental de la derrama económica local, favorecida además por el tipo de cambio.
Ante la paralización del transporte formal, algunos comerciantes han optado por viajar en vehículos pequeños o incluso camiones de carga, exponiendo su seguridad.
Hay personas mayores que viajan así por necesidad, no por gusto, denunciaron.
Los afectados han buscado diálogo con autoridades municipales y estatales, así como con la Secretaría de Turismo, pero la respuesta local ha sido que la instrucción proviene directamente de oficinas centrales en la capital del país.
Frente a este escenario, transportistas y comerciantes hicieron un llamado al Consulado de Guatemala en México y a la Secretaría de Hacienda y Crédito Público para instalar una mesa de diálogo. Solicitan un periodo de gracia que permita regularizar seguros y permisos sin frenar el flujo comercial que sostiene la economía fronteriza.
La crisis evidencia cómo una decisión administrativa, aplicada sin sensibilidad social ni coordinación regional, puede convertirse en un obstáculo tan severo como cualquier muro físico, poniendo en riesgo el sustento de miles de familias a ambos lados de la frontera. EL ORBE/Nelson Bautista





