* Fenómenos Climáticos Afectan al Sector.
Tapachula, Chiapas; 21 de Junio del 2026.- La apicultura mexicana enfrenta importantes desafíos que ponen en riesgo la producción, comercialización y sostenibilidad económica de miles de familias que dependen de esta actividad.
Aunque durante la presente temporada se registró una recuperación en los niveles de cosecha de miel en comparación con el año anterior, los efectos del cambio climático continúan afectando seriamente al sector.
La médica veterinaria y apicultora Asela Barrera López, explicó que los ciclos de producción han cambiado drásticamente debido a fenómenos climáticos cada vez más impredecibles.
Mientras el año pasado los apicultores apenas alcanzaron entre un 30 y 40 por ciento de su producción habitual, comentó, en este ciclo lograron recuperarse hasta un 60 por ciento. No obstante, los volúmenes siguen estando por debajo de los niveles que históricamente se registraban en la actividad.
La especialista indicó que esta problemática no es exclusiva de una región, sino que afecta a productores de todo el país. Aunque los Estados del sur cuentan con mayores recursos naturales y condiciones favorables para las abejas, la inestabilidad climática impacta de manera generalizada a la apicultura nacional.
A ello se suma otro reto de carácter económico: la creciente presencia de mieles de bajo costo y presuntamente adulteradas en los mercados internacionales. Barrera López aclaró que México no importa miel, sino que es un país exportador; sin embargo, naciones como China han ganado terreno en mercados estratégicos como Europa y Estados Unidos mediante productos más baratos, lo que ha reducido la demanda de la miel mexicana.
La apicultora advirtió que actualmente la miel es considerada uno de los productos más adulterados a nivel mundial, situación que genera desconfianza en los compradores y afecta directamente a los productores que ofrecen miel pura y de alta calidad.
Incluso, señaló que algunos cargamentos mexicanos han permanecido sin comercializar debido a la saturación de mercados con productos de menor precio.
Frente a este panorama, destacó la importancia de fortalecer la capacitación, la organización entre productores y las campañas de promoción del consumo de miel auténtica.
Asimismo, llamó a la población a valorar el trabajo que existe detrás de cada litro de miel y a reconocer que un producto puro difícilmente puede ofrecerse a precios excesivamente bajos.
La defensa de la apicultura no solo representa la protección de una actividad económica, sino también la conservación de las abejas, fundamentales para la polinización y la seguridad alimentaria de millones de personas. EL ORBE/ JC






