* Decenas de aficionados llenaron la pérgola del Parque Central para disfrutar el Brasil vs Japón en pantalla gigante; la fiesta futbolera también dejó anécdotas tan curiosas como malolientes.
Tapachula, Chiapas, 29 de junio de 2026.- La pasión por el futbol volvió a demostrar que puede superar casi cualquier obstáculo. Desde temprana hora, decenas de aficionados locales y extranjeros ocuparon el foro techado de la pérgola del parque central Miguel Hidalgo en Tapachula para seguir, en pantalla gigante, el esperado encuentro entre Brasil y Japón.
Con camisetas, banderas, porras y pronósticos de último momento, el ambiente se convirtió en una auténtica fiesta mundialista. Cada jugada arrancaba aplausos, gritos y hasta uno que otro suspiro de angustia, mientras los asistentes disfrutaban de la transmisión.
Pero como en todo partido siempre hay un imprevisto, esta vez el protagonista inesperado no estuvo sobre la cancha, sino en el ambiente. Los fuertes olores a orina y excremento sorprendieron a los presentes, quienes entre risas y gestos de incomodidad comenzaron a lanzar todo tipo de comentarios.
«No sabemos si alguien celebró demasiado el inicio del partido o si el aroma ya venía calentando desde la madrugada», bromeaban algunos asistentes, mientras otros preferían concentrarse en el balón para olvidar el inesperado «ataque aromático».
Para rematar la jugada, en algunas jardineras quedaron evidencias de que alguien decidió dejar un recuerdo poco agradable en plena vía pública, situación que contrastó con el entusiasmo de cientos de aficionados reunidos para disfrutar del espectáculo deportivo.
Aun con ese peculiar inconveniente, la afición no abandonó su lugar. Los goles, las emociones y el ambiente mundialista terminaron imponiéndose sobre cualquier contratiempo, demostrando que en Tapachula el futbol se disfruta con el corazón… aunque por momentos haya sido necesario hacerlo con la nariz bien tapada. EL ORBE/ Mesa de Redacción.






