ALFIL NEGRO

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ALFIL NEGRO
ALFIL NEGRO

 

Mater Admirabilis
Oscar D. Ballinas Lezama

Un hijo es la luz de una madre; hoy, como hace muchos años, prevalece la tradición de celebrar el día de mamá, aunque algunos no entiendan que éste ser maravilloso, me refiero a quienes han sabido realizar su papel como mujeres de todos los vientos, son madres amorosas que sacrifican todo por un hijo.
Hace mucho tiempo un poeta, dijo: “Todos los hombres de todos los tiempos aprendieron a hablar con esta palabra, las luces de los cielos se encendían oyéndola, los árboles de la tierra florecieron escuchándola, y los pájaros la cantaron en sus nidos y en el bramido de la tierra retumbaba, ¡Madre luz, Madre tierra, Madre de los hombres!”.
Para nadie es secreto que todas las madres verdaderas, tienen una chispa de energía que es producto de un milagro de Dios; muchas dan su vida en el momento del parto, otras lo hacen día con día cuidando, amando y educando a sus hijos; son mujeres mágicas, con un carácter templado en el amor y el dolor, son de la dinastía divina.
Al pasar los años hemos entendido y comprendido, que una madre es la creación divina más bella que ha hecho Dios en este mundo; un ser que en forma incansable lo da todo por la vida de un hijo, y entiende que ser buena madre es una tarea complicada y de tiempo completo, lo que realiza con entusiasmo y un intenso amor, aunque la mayoría de las veces sus vástagos le saquen las canas verdes.
Nadie sabe lo que tiene hasta que lo pierde, dice un refrán popular que a veces entendemos demasiado tarde, cuando nuestra madre ya abandonó éste planeta para perderse en el viento de lo desconocido; se va a la tierra de nunca más, y no volvemos a encontrarla para decirle cuánto la amamos y necesitamos.
Mucha gente pasa por este proceso de malos entendimientos, sin valorar la gran importancia que tiene en nuestras vidas; también existen hijos ingratos que abandonan a su suerte al ser que les dio la vida, cuando ven que los años le han encorvado la espalda y aguijoneado con enfermedades su débil cuerpo; considerando que se convierten en un estorbo, las esconden en un rincón de su casa o peor aún, en el último espacio de un frío asilo.
Hoy, quien tiene la suerte de tener aún con vida a su madre, debe darle gracias a Dios por esta gracia; hablo de las mujeres que dan todo por sus hijos, no de aquellas que se olvidan de este sagrado deber y los abandonan a su suerte, o tratan mal a quienes no les pidieron traerlos al mundo; por fortuna éstas son las menos.
Y hablando de las ‘reinas del hogar’, el magistrado presidente del Poder Judicial en el Estado, Rutilio Escandón Cadenas, convivió con al menos 500 madres que trabajan en esa institución judicial y las felicitó por el esfuerzo que hacen al atender a sus hijos y cumplir con su responsabilidad laboral.
El ‘centinela’ de la casa de la justicia, apuntó: ”las mujeres que han tenido la dicha de ser mamás, anteponen siempre a sus pequeños, porque la naturaleza les ha dado esa sensibilidad y capacidad para proteger y desempeñar este papel fundamental en el tejido social, convirtiéndose en lo más sublime”.
Por su parte, el presidente del Congreso chiapaneco, Eduardo Ramírez Aguilar, tampoco dejó pasar la oportunidad y en el marco de dicha celebración, visitó algunos municipios para estar con ellas y les dijo: ”ustedes juegan un papel fundamental, toda vez que son pilares y la columna vertebral de la familia, que es la célula de la sociedad”
Luego las exhortó para que desde sus hogares inculquen en sus hijos, una educación basada en valores, el respeto y la igualdad de género.