Como hijo del pueblo, nunca podría olvidar que mi único fin debe ser siempre su mayor prosperidad. (Benito Juárez)
Las Mentiras Sexenales
Oscar D. Ballinas Lezama
En México, la brecha entre unos cientos de ricos y millones de pobres, es cada vez más grande; con sus raras excepciones la mayoría de los políticos en este país se han dedicado a ‘llevar agua a su molino’, saqueando o desviando para sus intereses personales el dinero de las arcas públicas.
Cada seis años es el mismo cuento, el mismo circo, las mismas maromas y la misma esperanza de un pueblo que se ha perdido en los laberintos del tiempo; las promesas que llueven en las campañas electorales están llenas de mentiras, imprecisiones y faltas de seriedad; las dicen hasta los candidatos santos que cargan bajo el brazo un catálogo de ofrecimientos, los que generalmente olvidan cuando llegan al poder.
Tanto han engañado al electorado, que los votantes ya no quieren acudir a las urnas, sabiendo de antemano que no se va a respetar su voluntad, porque al final es un grupo amafiado quien parte y comparte el poder a su antojo; esa es una práctica antidemocrática e ilegal que se ha hecho una costumbre, pareciera que no hay ley para evitarla.
Como botón de muestra de lo que sucede en el ‘país de las mentiras’, están las promesas incumplidas del actual Presidente de la República, quien juró y perjuró que con las reformas impulsadas desde Los Pinos en este sexenio, el bolsillo de los mexicanos sería beneficiado: ’no subiremos el precio de las gasolinas, ni el de la energía eléctrica’, pregonaba a cada instante en los medios de comunicación el ‘Tlatoani nacional’, sin embargo, los hechos demostraron todo lo contrario, fue la peor de todas las mentiras y ‘el sol no se puede tapar con un dedo’, no obstante, la sociedad encontró en su silencio y el anonimato en las sombras de las redes sociales, una resignación que espanta y lo pone ante sus verdugos, ’flojitos y cooperando’.
Pareciera que los falsos discursos y las mentiras escuchadas casi todos los días, les ha quitado a la gran mayoría de los mexicanos la capacidad de pensar y actuar en contra de todo aquello que no le beneficia, le perjudica, lo insulta y le quita la poca dignidad que aún tienen, pero que temen defenderla con la verdad y con valor.
La Federación impuso desde hace varios sexenios el aberrante ‘horario de verano’, supuestamente para que los consumidores de energía eléctrica gastaran menos luz, consecuentemente su bolsillo se abultaría con ese ‘ahorro’, sin embargo, fue otra de las grandes mentiras, que no solamente no ha beneficiado a la población, sino que además le ha perjudicado en su reloj biológico con un cambio loco de su tiempo; obligando a la gente a levantarse antes de que cante el gallo para asistir a sus escuelas o trabajos en donde todo mundo anda como ‘caballo lechero’ por no dormir sus horas completas.
Los Gobiernos que han desfilado en Los Pinos han sido como ‘barriles sin fondo’, hasta ahora los que paguen sus impuestos siguen sin recibir en forma equitativa los beneficios en obras y servicios, al menos Chiapas había sido hasta inicios de este sexenio, uno de los Estados más marginados por la Federación; tuvo que salir al frente el gobernador Manuel Velasco Coello para que Peña Nieto y su gabinete voltearan los ojos a esta entidad fronteriza.
En tiempos del EZLN, (los sin rostro) Carlos Salinas de Gortari, se vio obligado por el escándalo mundial a darle algunas migajas a la gente de la zona de los Altos de Chiapas; sin embargo, las mujeres y hombres del maíz en el Soconusco siguieron siendo invisibles para el Gobierno Federal, hasta que llegó ‘el Güero’ Velasco.
Si bien falta mucho por hacer en esta frontera del sur de México, sobre todo en la Costa y Sierra, con las gestiones y el trabajo a ras de tierra hecha por el joven gobernante chiapaneco se ha medio podido sacar ‘el buey de la barranca’, sin embargo, seis años son pocos para lograr una proeza de este tamaño, no obstante, Velasco Coello lo está intentando; uno de sus enormes logros ha sido que se construya en Puerto Chiapas la Zona Económica Especial, que de lograrse, podría ser la panacea para muchísima gente en ésta región donde vive el sol.
Para nadie es secreto que en este sexenio, Chiapas ha tenido un Gobernador que ha hecho malabarismos y trabajado con una gran decencia y voluntad de servicio, buscando siempre el beneficio de sus conciudadanos, aunque no falta algún despistado que perdido en el laberinto de su ignorancia o mala fe, se niegue a reconocer esa labor titánica del ‘Güero Velasco’.
Es bueno criticar y señalar con índice de fuego a quienes teniendo la obligación de servir a sus conciudadanos se sirven de ellos; no obstante, también es justo darle ‘al César lo que es del César’ y Manuel Velasco Coello ha sido un hombre que ha caminado infinidad de veces toda la geografía chiapaneca, lo ha hecho sin descanso y buscando oír de viva voz lo que su pueblo le pide o necesita, eso no ha sido del agrado de algunos de sus pocos enemigos políticos y en ocasiones lo hacen víctima del rencor y envidia que le guardan, lo que jamás prospera porque quien tiene luz propia jamás es tocado por la oscuridad.
En cuanto al resto de los gobernantes no se puede decir lo mismo, primero porque cada uno mata sus pulgas como puede y todos serán juzgados por la historia; difícilmente por la ley de este país, donde solo se hace justicia en ‘los bueyes de la carreta de mi compadre’.
Como los ‘santos reyes’, pronto llegarán en Enero los aspirantes a gobernar o ‘representar al pueblo’ en las Cámaras de Senadores o Diputados, están hasta en la sopa; si el pueblo despierta y hace conciencia de su realidad, los ‘calientes’ que carecen de méritos para ocupar los cargos de elección popular podrían aprender amar a Dios en tierra de indios, porque ‘el horno no está para bollos’, la gente empieza a hacer conciencia y a exigir lo que por derecho le corresponde.