Polígrafo Político

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¡Pacto de Caballeros!

Darinel Zacarías

“Sólo sé que algunas veces, cuando menos te lo esperas, el diablo va y se pone de tu parte”
Joaquín Sabina

Los reflectores de Chiapas están puestos en dos actores políticos: Eduardo Ramírez y Roberto Albores. Ambos, aspirantes a la Gubernatura de Chiapas.
De ahí el truco de moda: rojo o verde. Como la mayor tendencia que abunda, principalmente en los lavaderos cibernéticos.
Se asoma la valoración dicotómica. Los buenos y los malos. Ese rito ramplón de estoy o no estoy. Y a partir de ahí, las tesis con mecanismos de defensa según su interés.
Hasta hace unos días, todo apuntó que desde Ciudad de México se instigó a ERA y RAG, fumar la pipa de la paz. Caminar en la tesitura de la unidad.
Los elogios mutuos fueron la señal de un caminar en plena tregua. Era la manera de construir un proceso político prudente, donde impere el respeto y la tolerancia.
La instrucción y el dictado, parece que entendieron muy pronto. Eso incomodó e injurió a otros actores. Entonces, desde otros parapetos, se empezó a cocinar un “amarre de navajas”. Era apostar a la tirria y a la injuria.
Los demás actores del tablero político fueron al principio quienes no daban fe del flirteo entre el Jaguar Negro y el Diablito. De ahí la apresurada idea de fraguar un buscapiés. Y sí, el desprestigio, como arma letal para los primitivos lobos de mar.
Pero la sociedad es inteligente. Es diversa y multifacética, arcoíris de opiniones. Ya no tan fácil caen en la confusión. El tema del transporte aéreo de tipo Jet Hawker 800, fue el verduguillo que arrojaron. El objetivo, perturbar el pacto de unidad.
Lalo Ramírez no precisó el nombre de quién pudiera estar detrás de esta argucia. Únicamente llamó a los asesores a tener mayor talento y audacia.
Así las cosas. La hipótesis del autodestape del alcalde conejo más allá de quererlo encasillar en un lugar de privilegios y que sirva de aguijón, ante lo que muchos especulan. No es más que eso, especulación.
Si algo se le reconoce al PVEM es la unidad en sus estructuras. El dueño del balón es Manuel Velasco Coello. Y nadie de los esmeraldas se mueve, sin la autorización y su ordenanza.
Por lo pronto, tres días después del día del cariño. El panorama estará más despejado. Y se cumplirán los vaticinios o presagios en favor de la Coalición Todos por Chiapas.
Se cumplirán las profecías. La de ganar-ganar. Aquella que mi fraterno escribió “Gana Roberto Albores, gana Eduardo Ramírez y gana José Antonio Meade”.
Y como dijo Sabina en su estribillo Pacto de Caballeros “Este encuentro hay que mojarlo con jarabe de litrona, compañeros antes de que cante el gallo, tranquilos (…) un trago para celebrarlo”.
¿Quién dijo que tengo sed?