El Covid-19: la Transmisión Hacia el Hombre

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El SARS-CoV-2 no es un virus artificial, sino que ha surgido por selección natural a partir de otros del género Betacoronavirus, dentro de la familia Coronaviridae. Su genoma (una cadena de ARN de unos 29,900 nucleótidos de longitud) muestra diferentes porcentajes de similitud de secuencia con respecto a los otros seis coronavirus humanos conocidos. Entre ellos hay dos que se hicieron tristemente famosos en los primeros años de este siglo: el SARS-CoV-1, causante de la epidemia del síndrome respiratorio agudo grave (SARS) en 2002, y el MERS-CoV, que produjo la epidemia del síndrome respiratorio de Oriente Medio en 2012.
Los análisis de las secuencias genómicas muestran que, como los demás coronavirus humanos, SARS-CoV-2 es también de origen animal. Representa un nuevo caso de zoonosis, es decir, una infección producida a través de un “salto de hospedador” del patógeno desde otra especie animal hasta la nuestra.
Por ejemplo, un coronavirus muy similar al SARS-CoV-1, responsable de la epidemia de 2002, fue en su día identificado en civetas de palmera comunes (Paradoxurus hermaphroditus) de un mercado de animales vivos en Guangdong (China), así como en trabajadores del mismo mercado.

Coronavirus en los Animales.
Aunque todavía no se sabe a ciencia cierta qué animal es el vector del brote de Coronavirus que surgió en la ciudad china de Wuhan, desde hace más de un mes todas las miradas apuntan al murciélago.
No es la primera vez que el murciélago desata la transmisión de algún síndrome respiratorio agudo severo, como fue el SARS a mediados de la década de 2010, que infectó a más de 8,000 personas, 800 de las cuales fallecieron.
Pero cuál es la barrera que baja para que un virus propio de un mamífero salvaje llegue a afectar a los humanos. «Las transmisiones suelen ocurrir cuando el ser humano invade los espacios donde habitan los animales salvajes», explica el veterinario Mariano Cantaluppi.
Esa invasión de espacios se da cada vez más frecuente a medida que la población aumenta y los espacios naturales son urbanizados. Así también cuando esos animales se cazan para comer o para comercializar.
Cuáles son las características que vuelven tan peligroso a los murciélagos a la hora de transmitir pestes: su tolerancia a los virus, su masiva presencia y que vuelan, lo que contribuye al esparcimiento de enfermedades.
Hablando puntualmente de este virus, el especialista explicó que «el coronavirus tiene distintas cepas y esas afectan a cada especie. Así como el gato tiene la suya, el perro también y el ser humano no es la excepción».
En ese sentido agregó que «el problema en sí no está en el virus con que cada especie está acostumbrado a convivir, sino en la manipulación que el hombre hace sobre los animales salvajes» y en «la mutación que el virus logra hacer para alojarse y sobrevivir en otras especies, como la humana».
«La ingestión y el contacto directo que los humanos hacen sobre estos animales son los que terminan trayendo un montón de complicaciones», subrayó Cantaluppi.
Según el veterinario, «en el caso particular del coronavirus, hubo un proceso de adaptación, esto significa que esa cepa del animal que en un primer momento era rechazado por el organismo del hombre, por sus defensas propias, comenzó a adaptarse para sobrevivir en un nuevo huésped, y de allí comenzó a propagarse la infección».
A modo de conclusión el especialista explicó que «las costumbres alimenticias que tienen los países de oriente que incluye a varios animales salvajes como los murciélagos y las serpientes, terminan siendo el foco de desarrollo de varias de las pestes que conocemos, como fueron en su momento, la porcina y la aviar»
¿Qué Pasa con las Mascotas?
Si el origen de todo se da en un animal, salvaje en este caso, una de las preocupaciones inmediatas que despierta entonces es qué pasa con las mascotas. ¿Pueden ser vectores del virus? ¿Pueden contagiarse de nosotros?
Al respecto, el especialista explica que no porque «una cosa es un animal doméstico viviendo en determinadas condiciones de higiene y otra muy distinta es lo que pasa con la con los animales salvajes que carecen de ciertos cuidados».
«Allí, se da lo que se denomina científicamente especificidad de especies», explicó Cantaluppi. Y agregó: «Hay distintas cepas del virus. Esas cepas pertenecen a una misma familia – el coronavirus- pero están expuestas de manera diferente. Entonces, la cepa que vive en un gato o en un perro, no es igual de agresiva que la convive en un murciélago o en una serpiente».
«El perro o el gato viven en condiciones de higiene totalmente diferentes a la de un animal salvaje. Entonces, una cosa es que una persona conviva con un animal doméstico y otra cosa es que el hombre consuma o manipule un animal en condiciones higiénicas deficitarias», explicó el especialista.

Los Coronavirus que ya Afectaban a los Animales
son Distintos al del COVID-19 en Humanos.
Stephen Cole, profesor asistente de Microbiología en la Escuela de Medicina Veterinaria de la Universidad de Pensilvania, dijo a la AFP por correo electrónico que los coronavirus son una gran familia de virus que pueden infectar a diferentes especies y causar varios síntomas.
“El nombre del virus que causa COVID-19 es SARS-CoV-2, mientras que el coronavirus para el cual es la vacuna de ganado se llama BCV o BCoV”, dijo Cole.
“Hay diferentes virus y, por lo tanto, la misma vacuna probablemente no funcionaría”, explicó Cole.
De acuerdo con el Instituto Friedrich Loeffler, el instituto de Alemania para salud animal, no hay evidencia actualmente de que los animales de granja puedan contraer el nuevo coronavirus.
Caninos
La vacuna contra el coronavirus canino se llama Vanguard Plus CPV/CCV, también la desarrolla Zoetis. La empresa la define en su sitio web como “una preparación líquida de cepas atenuadas del virus del parvovirus canino, más el coronavirus canino inactivado” y está indicada “para la vacunación de perros sanos de 6 semanas de edad o mayores, como una ayuda en la prevención de la Enteritis causada por el Coronavirus Canino y el Parvovirus Canino”.
Cole dijo a la AFP que las vacunas para los coronavirus que afectan a los perros, CCV o CRCoV, probablemente tampoco funcionarían en otras especies.
Para ilustrar este punto, Cole señaló que el virus que causa moquillo en perros pertenece al mismo género de virus que causa sarampión en humanos, morbilivirus, diferentes vacunas son usadas para prevenir las dos enfermedades.
No existe evidencia de que los perros u otras mascotas puedan transmitir COVID-19, de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS).
“Posibles fuentes animales de COVID-19 no han sido confirmadas aún”, afirmó la OMS en su sitio web con información sobre el nuevo Coronavirus.
Los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos añaden que a la fecha “no han recibido algún reporte de mascotas u otros animales enfermos con COVID-19”.
No obstante, varios medios, incluida la AFP, informaron que un perro había sido diagnosticado con COVID-19 en Febrero pasado, basándose en información del departamento de Agricultura, Pesca y Conservación y el propio Gobierno de Hong Kong.
La AFP reportó que la primera prueba en humanos para evaluar una vacuna contra el nuevo Coronavirus inició en la ciudad estadounidense de Seattle, el 16 de Marzo.
El 18 de Marzo el director de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, llamó a todos los países a enfocarse en disminuir la transmisión y aplanar la curva de contagios, o mantener el número de casos en niveles manejables, a través de acciones de distanciamiento social.
“Este enfoque ha salvado vidas y ha comprado tiempo para el desarrollo de vacunas y tratamientos”, dijo a periodistas durante una conferencia de prensa virtual.
En conclusión, son falsas las publicaciones que afirman que el COVID-19 no es una enfermedad nueva, pues ya existen vacunas contra él para animales. La nueva cepa de Coronavirus es distinta a las que afectan a ganado, perros y otros animales. Agencias