Con Violencia Arriba Otra Caravana de Migrantes por el Suchiate, Algunos Detenidos Rumbo a Tapachula

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Con Violencia Arriba Otra Caravana de Migrantes por el Suchiate, Algunos Detenidos Rumbo a Tapachula
Con Violencia Arriba Otra Caravana de Migrantes por el Suchiate, Algunos Detenidos Rumbo a Tapachula

Extranjeros Violan la Soberanía Mexicana

*LA GUARDIA NACIONAL Y POLICÍAS FEDERALES ASEGURAN A MAS DE 500; EL RESTO HUYÓ ENTRE MATORRALES. *DOS MIL MAS DEL CONGO, ANGOLA, CAMERÚN Y DE PAÍSES AFRICANOS, PERNOCTAN EN TECUN UMAN.

Tapachula, Chiapas; 05 de junio. – Más de mil migrantes de diversas nacionalidades entraron violentamente de Guatemala a territorio mexicano en forma de caravana y emprendieron su caminata hacia Tapachula, pero en el trayecto fueron detenidos en un operativo federal.
De acuerdo a testigos, los extranjeros, de quienes se cree la mayoría eran de origen hondureño, llegaron poco antes de las 07:00 de la mañana al Puente Internacional Rodolfo Robles, en el municipio de Suchiate.
Las puertas aún estaban cerradas -por la hora- y, por ello, la caravana exigía a los elementos del Instituto Nacional de Migración (INM) y de la Policía Federal que resguardaban en esos momentos el recinto, que les abrieran y les permitieran entrar sin que entregaran documento alguno.
Se les dijo, como parte del protocolo administrativo, que México es una nación que da la bienvenida a los extranjeros, como los 2.1 millones que ingresan a Chiapas anualmente con la Tarjeta de Visitante Regional (TVR), pero que los ingresos deben ser ordenados y apegados a la ley.
Por ello les pidieron sus identificaciones, pasaportes, visas o algo que pudiera acreditar su personalidad y descartar la posibilidad de que fueran personas con antecedentes penales o tuvieran órdenes de aprehensión en sus naciones de origen.
La respuesta no se hizo esperar. Los migrantes, como ya ha ocurrido en caravanas anteriores, entraron por la fuerza y amenazaban con destruir las instalaciones si los detenían.
Al final entraron por una de las puertas de emergencia, mientras que el personal mexicano optó por replegarse y no contestar la agresión.
Desplegaron su bandera -la hondureña-, cantaron su himno nacional y gritaban, una y otra vez, que nadie los podía detener.
Los locales comerciales que en esos momentos empezaban a abrir sus puertas al público fueron nuevamente cerrados, mientras que, al ver lo que pasaba en el centro de Ciudad Hidalgo, muchos padres de familia decidieron que sus hijos no asistieran a clases.
Nuevamente el pánico se apoderó de la población. Apenas estaban saliendo de ese municipio en caminata y la noticia ya se sabía en Tapachula, sobre todo en el primer cuadro de la ciudad, en donde se seguía de cerca los acontecimientos.
Mientras, cientos de elementos de la Guardia Nacional, el INM y de diversas corporaciones policíacas, fueron desplegados al municipio de Metapa de Domínguez, para montar una barrera e impedir el avance de la caravana.
Los uniformados no llevaban armas de fuego, más que escudos de vinil, toletes y las órdenes de no dejarlos pasar. Al llegar hasta ahí se les repitió los delitos en los que estaban incurriendo y se les ofreció otra oportunidad de que se identificaran, pero la rechazaron.
Con ellos viajaban unos supuestos “observadores de derechos humanos” y “representantes jurídicos”, que advertían que no los podían tocar, aunque en realidad nadie resultó herido.
Una vez que se agotó el diálogo, los uniformados procedieron a asegurar a los extranjeros y, afortunadamente, hubo resistencia, pero no enfrentamiento.
Se calcula que unos 500 migrantes fueron asegurados, subidos en autobuses que aguardaban el desenlace de las acciones y trasladados a la Estación Migratoria Siglo XXI, para que se les informe sobre su situación jurídica y, muy probablemente, en las próximas horas sean deportados.
Durante el operativo, cientos de extranjeros lograron huir entre matorrales y, por lo pronto, se desconoce si lograron retornar a Guatemala cruzando el río Suchiate, que divide políticamente a los dos países, o se escabulleron rumbo al interior del Estado.
Otros dos mil migrantes continúan deambulando en la comunidad fronteriza de Tecún Umán, en lado centroamericano, quienes esperaban lo que ocurriría con el primer contingente.
Del grupo que no cruzó, se sabe que en su gran mayoría son oriundos de la República democrática del Congo, Angola, Camerún y otros países africanos, además de cubanos y haitianos.
Mientras eso ocurría, el INM deportaba desde Villahermosa, Tabasco, a 110 hondureños que tampoco pudieron comprobar su legal estancia en el país.
Luego de conocerse lo ocurrido, las actividades comerciales en la región volvieron a la normalidad. Aún no se sabe que determinación tomarán los extranjeros que permanecen en la franja fronteriza con México. EL ORBE / Ildefonso Ochoa Argüello