Transportistas Paralizaron el Tráfico con Bloqueos en la Ciudad por Restricciones de Pasajeros y Encarecimiento de la Gasolina

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Transportistas Paralizaron el Tráfico con Bloqueos en la Ciudad por Restricciones de Pasajeros y Encarecimiento de la Gasolina

* CONSESIONARIOS EXIGEN SE LES PERMITA LLEVAR EL MÁXIMO DE PASAJEROS EN TAXIS Y COLECTIVAS, MIENTRAS QUE CHÓFERES NO QUIEREN PAGAR CUENTA COMPLETA Y SOLICITAN EL PROGRAMA “PARES Y NONES”, PARA DOSIFICAR NÚMERO DE UNIDADES EN CIRCULACIÓN.

Tapachula, Chiapas; 03 de julio del 2020. – La ciudad vivió este viernes uno de los caos viales más intensos en los últimos años, luego de que concesionarios y transportistas protagonizaron dos manifestaciones distintas, pero bloquearon varias calles y accesos.
Las peticiones, de uno de los grupos, es que las autoridades vuelvan al sistema de “pares y nones”, en el que solamente a la mitad de las unidades se les permitía trabajar un día y a los demás al siguiente, porque consideran que no hay suficiente pasaje para todo el parque vehicular.
Mientras que, el otro grupo, pidió casi lo contrario, ya que exigen a las autoridades del transporte y de Salud estatal, que les permitan llevar el máximo de pasajeros posibles en sus unidades, como ocurría antes de la contingencia por el Covid-19.
Ambas situaciones ocasionaron que se paralizará la vialidad en varios sectores de la ciudad, aun cuando la ciudad se encuentra en plena fase crítica por la enfermedad.
La primera protesta se llevó a cabo en las calles aledañas al parque central “Miguel Hidalgo”, donde cientos de taxistas se estacionaron en el flujo vehicular y, con ello, cerraron la circulación.
Mardoqueo Trujillo Palacios, en voz de sus compañeros, dijo en entrevista para este rotativo que los choferes resultaron afectados con la “nueva normalidad”, porque en los últimos días entraron en operación todas las unidades en el municipio y con ello sus patrones les exigen cuentas completas, pero con las mismas restricciones en cuanto al número de pasajeros.
Consideró que hay crisis económica y eso le impide a la sociedad el reactivar su vida cotidiana y, ante ese panorama, pidieron que se mantenga el programa “pares y nones”, que implementó el gobierno para reducir el número de unidades del transporte a la mitad.
“Ahorita estamos muy afectados porque estamos trabajando y no nos llevamos nada. Nos exigen una cuenta de la cual no está saliendo”, indicó.
De igual forma, que la desesperación de los choferes por tratar de ganar algo durante el día bajo esas circunstancias, está provocando el conducir a altas velocidades y enfrentamiento entre ellos, además de que muchos perdieron sus trabajos porque no completaron la cuenta.
¿TRANSPORTE URBANO O LATAS DE SARDINAS?
Mientras, concesionarios y choferes de taxis y unidades colectivas bloquearon con sus vehículos varias calles de la ciudad y la 17 Calle Oriente-Poniente, que está siendo utilizada por cientos de camiones de carga, pasaje, particulares y transmigrantes, para ir al interior de la República o a la frontera, luego de que el libramiento sigue cerrado por problemas en un puente.
De esa manera, los pesados camiones quedaron varados a lo largo de varios kilómetros, que abarcaba todo ese tramo urbano y gran parte de la carretera costera y fronteriza.
Antonio Fajardo Duarte, taxista del Sitio Hospital, dijo en entrevista que hay inconformidad generalizada por el aumento de la gasolina y porque las autoridades solo les están permitiendo, en el caso de los taxis, que lleven a dos pasajeros.
En ocasiones van cuatro personas juntas, que es el cupo normal en un taxi, pero por la pandemia les instruyeron que solo podrían viajar dos de ellos, “pero donde quiera hay enfermedad y se muere la gente; en cualquier país que estés, cuando te toca, te toca”.
Comentó que, cuando los agentes los sorprenden llevando a tres pasajeros, les expiden la boleta de infracción que tienen que pagar, a como dé lugar.
En el caso de las unidades colectivas, explicó que solamente les están permitiendo de cinco a seis pasajeros y ahora, los concesionarios están pidiendo que sea el cupo normal.
“Nosotros necesitamos que alguien nos escuche”, indicó al señalar que mantendrían su postura, en tanto no obtuvieran una respuesta favorable a sus demandas.
Las colectivas, al menos en Tapachula, antes de las restricciones por la pandemia permitían que viajaran entre 15 y 18 pasajeros, como si se tratara de latas de sardinas.
¿QUIÉN PAGARÁ LAS PÉRDIDAS?
En su oportunidad, Manuel Ramírez de la Rosa, operador de un camión de carga, opinó que ese tipo de manifestaciones les afecta mucho, porque los bloqueos los mantiene varados y ya no pueden cumplir oportunamente con la entrega o recepción de las cargas.
Reveló que tenía que entregar una carga de artículos de oficina a una tienda departamental al sur de la ciudad y regresar de inmediato a la Ciudad de México por otro envío, pero ahora no podrá cumplir en las dos partes.
En el caso de ellos, cobran por viajes realizados y, al no cumplir en tiempo y forma, los envíos lo realizan otras personas y los primeros pierden la oportunidad de ganar ese dinero.
En torno a los perecederos que tienen una vigencia o vida útil, se desconoce quién va a pagar esos daños, al igual que las importaciones y exportaciones detenidas, el día más de los transmigrantes en territorio nacional y todos los millones en gastos ocasionados por los bloqueos.
Hasta el momento no se sabe tampoco si algunas personas enfermas, incluso de Covid-19, ya no pudieron llegar a una revisión médica por los conflictos entre los choferes y sus patrones, bajo la complacencia de las autoridades del transporte.
Por la tarde, una comisión de ellos decidió llevar a cabo una reunión en la Unidad Administrativa con funcionarios, en la que acordaron, horas después, que el lunes se vuelvan a ver en ese mismo lugar para tratar ambas situaciones, pero ahora con funcionarios estatales de primer nivel.
Mientras eso ocurría, elementos de diversas corporaciones policíacas fueron enviados hacia los puntos donde estaban los bloqueos y se les advirtió a los manifestantes que tenían que abrir las vialidades o serían desalojados.
Hubo resistencia, pero, justo alrededor de las 19:00 horas cuando se iniciaría el operativo, los choferes optaron por despejar todo y la circulación empezó a fluir.
A partir de entonces, autoridades de los tres niveles de gobierno implementaron un operativo en la zona urbana y en las carreteras para tratar de controlar el tráfico que se originó por el desbloqueo.
Se desconoce si en esta ocasión se aplicará la ley vigente en Chiapas donde sanciona los bloqueos como un delito penal, o nuevamente quedará todo en la impunidad. EL ORBE / M. Cancino / Ildefonso Ochoa Argüello