Trato de Limosneros Otorgan a Usuarios en Bancos Locales y Unidad Administrativa, los Exponen al Contagio de Coronavirus

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Cuentahabientes en la Periferia de Bancomer.

*POR HORAS LOS TIENEN HACIENDO LARGAS COLAS Y FORMANDO TUMULTOS, DONDE PODRÍAN CONTRAER LA MORTAL ENFERMEDAD. *NINGUNA AUTORIDAD INTERVIENE PARA APLICARLES SANCIONES, ANTE EL DESACATO DE LAS MEDIDAS SANITARIAS.

Tapachula, Chiapas; 15 de julio del 2020.- La banca privada en la entidad pisoteen la dignidad de los chiapanecos, a quienes exponen por horas en las calles, bajo los implacables rayos del sol o de la lluvia, pero también al contagio del Covid-19.
Pareciera que gozan de toda la impunidad y que nadie les puede decir nada por someter y enriquecerse con el dinero de los usuarios, muchos de ellos en extrema pobreza que se ven obligados a ir a cobrar el pago de sus cosechas o de programas gubernamentales.
Inmune a las recomendaciones en materia de salud para evitar la propagación del virus, esas empresas con fines de lucro mantienen guardias en las puertas para que adentro protejan a su personal, mientras que afuera el pueblo, que es el verdadero dueño del dinero, sufra de calamidades.
En el interior de sus instalaciones, hay áreas climatizadas que son pagadas con el dinero de los que están afuera haciendo larguísimas filas de varias cuadras. Los empleados no llevan prisa y hasta tienen descansos intermedios en sus horarios de trabajo.
Así, miles de personas tienen que sufrir por horas para poder tener acceso a su propio dinero e incluso pagar por ello.
Esa inmunidad se ha convertido en impunidad y se ve reflejada en que ninguna autoridad, llega a procurar por el orden, a tratar de mantener la sana distancia y preservar la vida de la población.
Los bancos no pierden porque, si sus propios clientes no pagan oportunamente, les cobran réditos con tasas y sanciones que ellos mismos ponen.
Es más, imponen condiciones a los propietarios del dinero a que solo retiren ciertas cantidades, a determinadas horas y bajo sus reglas.
Curiosamente, los usuarios son asaltados cuando llevan fuertes cantidades de dinero al salir de diversas compañías bancarias, donde solo los cajeros en turno sabían cuánto estaban retirando. EL ORBE / Ildefonso Ochoa Argüello


EN LA UNIDAD ADMINISTRATIVA FUNCIONARIOS TIENEN
MESES SIN TRABAJAR, PERO COBRAN OPORTUNAMENTE
Tapachula, Chiapas; 15 de julio del 2020.- Con la “nueva normalidad”, los ciudadanos están realizando los trámites que quedaron pendientes durante la contingencia, pero se han topado con algunos inconvenientes, como la lentitud, la prepotencia y el mal servicio de los funcionarios, que ya llevan varios meses sin trabajar, pero siguen cobrando oportunamente.
De acuerdo a ciudadanos afectados, un caso especial se ha presentado en la Unidad Administrativa, al sur de la ciudad, donde la entrada de esas instalaciones fue cerrada con rejas y la gente tiene que hacer largas colas en el sol y bajo la intensa lluvia.
No importa que sean mujeres embarazadas, personas de la tercera edad, con capacidades diferentes o con algún problema de salud grave, de todos modos, tienen que sufrir por horas para que pueda ir a pagar sus impuestos.
Por si fuera poco, en la entrada está una persona que se cree es un policía, quien trata con suma prepotencia a los ciudadanos que tienen necesidad de ir a cualquiera de las dependencias ubicadas en ese inmueble.
Según las denuncias, el individuo de marras, niega absolutamente el paso a los ciudadanos, no obstante, de que éstos demuestran con documentos en mano, que sí necesitan ir a algunas de las oficinas ahí instaladas.
Los quejosos manifestaron que requieren ver diversos asuntos como pagos o contribuciones en Hacienda, o realizar trámites en Educación, Registro Civil, Instituto de la Vivienda, Registro Público de la Propiedad, entre otros.
Sin embargo, aseguran que son tratados como si fueran mexicanos de tercera categoría, no les hacen caso y, si de casualidad los dejan pasar, resulta que son sometidos a la lentitud del personal de guardia, que plácidamente dejan pasar el día.
Sobre este asunto, María Cruz Arriaga Villarreal, acudió al Registro Civil, pero también se topó con el problema del ingreso al inmueble. Aceptó que es lenta la atención, cuando debería ser más ágil para evitar alguna aglomeración.
Añadió que, aún cuando las autoridades disponen que debe haber sana distancia entre las personas para evitar contagios, en la entrada de esas oficinas se aglomera la población para suplica que sean atendidos.
Por eso exigió a quienes están a cargo de la Unidad Administrativa, que deben poner más atención, sobre todo en el trato a los contribuyentes o público en general.EL ORBE / Nelson Bautista