En 2025 Arribaron Alrededor de 60 Aviones al Aeropuerto Internacional de Tapachula
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Los Repatriados Fueron Atendidos en el CAR Instalado en el Estadio Olímpico
Tapachula, Chiapas; 13 de Enero de 2026.- La incertidumbre y el temor persisten para millones de mexicanos que viven y trabajan en Estados Unidos, ante la continuidad de las redadas antimigrantes ordenadas por el Gobierno del presidente Donald Trump, las cuales han derivado en un aumento significativo de deportaciones hacia territorio nacional.
En este contexto, Tapachula se mantiene como uno de los principales puntos de recepción de mexicanos deportados vía aérea. Apenas el pasado 6 de enero arribaron 121 connacionales procedentes de Estados Unidos al Aeropuerto Internacional de Tapachula, quienes fueron recibidos por autoridades federales y estatales en el marco de los programas “Repatriación Digna” y “México te Abraza”.
Los deportados llegaron a bordo de una aeronave procedente de Texas y fueron trasladados al Centro de Atención a Repatriados (CAR), donde recibieron orientación legal, asistencia básica, atención humanitaria y vinculación con programas federales, con el objetivo de garantizar un retorno seguro y ordenado a sus comunidades de origen.
Durante 2025, más de 12 mil mexicanos fueron atendidos en el CAR de Tapachula, consolidando a esta ciudad como un punto estratégico para la recepción de connacionales repatriados. Según reportes del Instituto Nacional de Migración (INM), tan solo el año pasado fueron retornados 142 mil 706 mexicanos desde Estados Unidos, quienes recibieron algún tipo de apoyo institucional.
Tapachula forma parte del grupo de ciudades designadas por el gobierno estadounidense para la repatriación aérea de mexicanos, junto con Villahermosa, Tabasco, y el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles. Las autoridades aclararon que la mayoría de los deportados provienen de diversos estados del país, incluidos chiapanecos.
Especialistas advierten que la deportación masiva de mexicanos no solo representa un drama humano y social para las familias afectadas, sino también un reto económico para el país, al disminuir el ingreso por remesas y aumentar la presión sobre los servicios públicos, el empleo y los programas de asistencia social en las regiones receptoras. EL ORBE/ Ernesto L. Quinteros





