*DECENAS DE PERSONAS EN SITUACIÓN DE CALLE SE HAN ESTABLECIDO EN ESPACIOS PÚBLICOS, SIN QUE NINGUNA AUTORIDAD LES BRINDE APOYO Y ASISTENCIA.
*- Migrantes que se Quedaron Varados en la Región Vagan por las Calles en Busca de Caridad Para Sobrevivir
*- Esta Situación ha Provocado Molestia Entre la Población, ya que Muchos de los Indigentes se Portan Groseros
*- Parques, Banquetas y Mercados se han Convertido en Refugios Improvisados
Tapachula, Chiapas; 8 de julio de 2026.- Migrantes e indigentes viven y deambulan en espacios públicos de Tapachula y municipios aledaños, lo que genera una mala imagen urbana para visitantes y turistas que llegan a esta región de la frontera sur de México.
Esta población también provoca focos de contaminación, ya que, ante la falta de servicios y espacios adecuados, algunas personas realizan sus necesidades fisiológicas en la vía pública.
La problemática se agudiza principalmente en Tapachula, ciudad a la que diariamente llegan decenas de migrantes que cruzan el río Suchiate, procedentes de Centro y Sudamérica, así como de otros países.
Asimismo, a la ciudad arriban cientos de migrantes mexicanos y extranjeros por vía aérea, procedentes de Estados Unidos. En consecuencia, Tapachula se ha convertido en un importante centro de concentración y retención de personas migrantes de diversas nacionalidades.
En tanto, los mexicanos deportados desde Estados Unidos son atendidos por autoridades federales y estatales en un centro de atención instalado en las inmediaciones del Estadio Olímpico.
Familias extranjeras que permanecen varadas en Tapachula continúan denunciando la falta de atención por parte de la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (COMAR) y del Instituto Nacional de Migración (INM). Aseguran que la lentitud en los trámites ha contribuido al incremento de la indigencia y de personas viviendo en espacios públicos, como jardineras, áreas verdes, el kiosco y las banquetas frente a negocios del centro histórico de la ciudad.
Desde principios de 2019, de acuerdo con informes de organismos no gubernamentales, se ha incrementado de manera exponencial la llegada de migrantes provenientes de África, Haití, Cuba, Venezuela y, en menor proporción, de países de Asia.
Actualmente, una gran cantidad de migrantes permanece en Tapachula, principalmente en la zona urbana, en espera de una resolución por parte del INM sobre su situación migratoria o de la respuesta de la COMAR a su solicitud de reconocimiento de la condición de refugiado.
Ante esta situación, diversos sectores consideran urgente que las autoridades federales destinen mayores recursos y programas de atención para enfrentar esta problemática humanitaria y social. EL ORBE / Ernesto L. Quinteros.






