Tapachula, Chiapas; 25 de Abril del 2026.- En Chiapas, la práctica de la lactancia materna enfrenta un retroceso preocupante, especialmente en comunidades rurales, donde cada vez más mujeres dejan de amamantar a sus hijos.
De acuerdo con datos del Instituto Nacional de Salud Pública, este hábito se redujo de 36.9% a 18.5% en zonas con mayor índice de pobreza, evidenciando una tendencia a la baja que impacta directamente en la salud de la niñez.
En áreas urbanas, aunque la disminución es menor, también resulta significativa, al pasar de 28.5% a 15.5% en los últimos años. Para especialistas, este fenómeno responde a múltiples factores sociales, culturales y económicos que influyen en la decisión de las madres.
Mercedes Cárdenas Alvarado, integrante de la asociación Mamá Doctora Filial Chiapas, explicó que existe una creciente resistencia entre mujeres jóvenes hacia la lactancia materna. Entre las causas destacan experiencias de violencia, inseguridad emocional, desinformación, así como la influencia de la publicidad de fórmulas lácteas que suelen presentarse como alternativas prácticas.
A esto se suma el temor de muchas madres primerizas a no saber cómo amamantar, así como la falta de tiempo derivada de las exigencias laborales. Aunque existen disposiciones legales que permiten a las mujeres contar con horarios flexibles o espacios para la lactancia, en la práctica estos derechos no siempre se cumplen o son desconocidos.
La especialista subrayó que la lactancia materna exclusiva durante los primeros seis meses de vida es fundamental, y recomendó extenderla como complemento alimenticio hasta al menos los dos años. Esta práctica no solo fortalece el sistema inmunológico del bebé y reduce el riesgo de enfermedades, sino que también genera beneficios físicos y emocionales para la madre.
Además, representa un apoyo económico para las familias, al evitar el gasto en fórmulas y productos sustitutos. Sin embargo, la falta de información y acompañamiento sigue siendo una barrera importante.
Ante este panorama, expertos coinciden en la necesidad de reforzar campañas de concientización y garantizar condiciones laborales adecuadas que permitan a las madres ejercer este derecho.
Fomentar la lactancia materna no solo es una decisión individual, sino una estrategia clave de salud pública que impacta en el bienestar presente y futuro de la población. EL ORBE/ JC





