Suchiate, Chiapas; 22 de Julio.- Un operativo de fiscalización encabezado por autoridades federales generó inconformidad entre comerciantes de Ciudad Hidalgo, luego de que fueran aseguradas diversas mercancías de origen guatemalteco que, presuntamente, no contaban con la documentación necesaria para acreditar su legal importación al país.
Desde las primeras horas de este miércoles, personal del Servicio de Administración Tributaria (SAT) y de la Agencia Nacional de Aduanas de México (ANAM), respaldados por elementos de la Secretaría de Marina, Ejército Mexicano y Guardia Nacional, realizaron inspecciones en diversos establecimientos ubicados en el centro de la cabecera municipal.
De acuerdo con información recabada en el lugar, las autoridades revisaron negocios dedicados a la venta de abarrotes, bebidas, productos de limpieza y diversos artículos importados desde Guatemala, solicitando facturas, pedimentos aduanales y documentos fiscales que acreditaran la legal estancia de la mercancía en territorio nacional.
Durante las acciones fueron asegurados varios productos, situación que provocó el descontento de comerciantes, quienes argumentaron que estas medidas afectan gravemente la economía de cientos de familias que dependen del comercio fronterizo entre México y Guatemala.
Tras los decomisos, un grupo de vendedores se concentró en calles del centro de Ciudad Hidalgo para manifestar su inconformidad y exigir que las autoridades reconsideren las acciones emprendidas, al señalar que gran parte de los negocios de la región subsisten gracias al intercambio comercial con el vecino país centroamericano.
Hasta el cierre de esta edición, las autoridades federales no habían informado oficialmente sobre el valor de la mercancía asegurada, el número de establecimientos inspeccionados o si existen personas detenidas derivados del operativo.
Cabe señalar que Ciudad Hidalgo es uno de los principales puntos de intercambio comercial en la frontera sur de México, por lo que este tipo de acciones suelen generar preocupación e incertidumbre entre comerciantes y trabajadores que dependen de la actividad económica binacional. EL ORBE/Martha Guillén






