*Trabajadores Mantienen Diálogo con Directivos.
Tapachula, Chiapas; 14 de Junio de 2026.- A más de ocho meses del inicio de la huelga en Nacional Monte de Piedad, trabajadores sindicalizados mantienen la expectativa de alcanzar un acuerdo que permita poner fin al conflicto laboral y garantizar la continuidad de los derechos establecidos en su contrato colectivo de trabajo.
El secretario general de la Sección 30 del sindicato de Nacional Monte de Piedad en Tapachula, Gustavo Castellanos García, informó que las negociaciones han mostrado algunos avances en las últimas semanas, luego de cambios en la Dirección de la institución y una mayor disposición al diálogo por parte de integrantes del patronato.
Uno de los principales puntos en discusión es la intención de modificar las condiciones laborales de los trabajadores, situación que, de acuerdo con el sindicato, podría afectar derechos relacionados con jubilaciones, pensiones y la permanencia del contrato colectivo, señaló.
Aunque reconoció que las mesas de negociación continúan, precisó que todavía no existe una solución definitiva al conflicto, que este día supera los ocho meses y once días de duración.
Más allá del impacto laboral, la huelga también ha generado consecuencias sociales y económicas para miles de usuarios que recurren a Nacional Monte de Piedad como una alternativa para obtener recursos económicos mediante el empeño de joyas y otros bienes.
Muchos clientes ya liquidaron sus préstamos y permanecen a la espera de recuperar sus pertenencias, mientras que otros enfrentan dificultades para acceder a este servicio en un contexto donde las necesidades económicas obligan a buscar fuentes inmediatas de financiamiento.
Castellanos García señaló que algunos usuarios han manifestado su intención de emprender acciones legales para exigir una pronta solución, al considerar que la prolongación del conflicto también afecta sus intereses.
El dirigente sindical hizo un llamado a la población a mantener la paciencia mientras continúan las negociaciones y recomendó a quienes aún tienen contratos de empeño vigentes mantenerse al corriente en sus pagos para evitar la acumulación de intereses.
La situación refleja el impacto que un conflicto laboral prolongado puede tener no solo en los trabajadores involucrados, sino también en cientos de familias que dependen de los servicios de esta institución para enfrentar emergencias económicas, cubrir gastos imprevistos o acceder a recursos en momentos de necesidad. EL ORBE/ JC





